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Test drive. Con un motor de 1.5 litros, el nuevo vehículo promete un rendimiento combinado de gasolina de hasta 37 millas por galón
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
Si por algo se destaca el nuevo Toyota Yaris en su versión sedán es por el elemento sorpresa. De entrada, su nueva carrocería totalmente rediseñada asombra, al punto de que hay que mirar dos veces para darse cuenta de que es el nuevo modelo 2016.
Lo mismo pasa con su de-sempeño. Una vez te montas, empiezas a ver un sinnúmero de detalles y accesorios que maravillan. La cabina está trabajada de tal manera que todo está al alcance de las manos. Entre las características inesperadas salta a la vista la inclusión de un botón push start, con el que no se necesitará una llave para encender el auto.
En su consola central se ubican todos los elementos necesarios para hacer del manejo uno entretenido. Por ejemplo, en la versión 6AT el auto incorpora pantalla táctil con radio con seis bocinas, conector auxiliar, puerto de USB y conectividad para iPod. Varias de estas especificaciones se pueden controlar desde el guía.
Uno de los elementos que resaltan de este sistema es la calidad de la imagen que transmite la cámara con tiro en la reversa.
Otro dato sorprendente es la capacidad de carga del auto. Aunque la amplitud del baúl restó un poco de espacio a los asientos de los pasajeros, se mantuvo bastante cómodo en su interior.
En términos de su desempeño automotriz, el Yaris sedán promete hasta 106 caballos de fuerza, gracias a su motor de 1.5 litros, cuatro clindros y 16 válvulas. El impulso eficiente de este motor —característico de los vehículos Toyota— se complementa gracias a su transmisión continuamente variable de seis velocidades.
A pesar de esa potencia, el auto ofrece un muy buen rendimiento de combustible de hasta 21 millas por galón (mpg) en ciudad, 42 mpg en autopista, para un combinado de 37 mpg.
Definitivamente, el nuevo Yaris sedán 2016 promete una experiencia sorpresivamente potente en su manejo, sin descuidar su buena capacidad de entretenimiento. Si la versión anterior del vehículo se convirtió en una de las favoritas de los boricuas, no será sorpresa que esta vaya por esa ruta

