Clave la diáspora boricua en el plan del Tesoro federal
Si bien el plan adelantado ayer por el Tesoro federal para Puerto Rico reconoce la magnitud de la condición inestable de la economía local, es, al mismo…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
Si bien el plan adelantado ayer por el Tesoro federal para Puerto Rico reconoce la magnitud de la condición inestable de la economía local, es, al mismo tiempo, un reflejo de la posible presión que está causando la emigración boricua de cara a los próximo comicios electorales en Estados Unidos.
Así lo analizó el economista Alfredo González, quien explicó que la medida no se desliga de movidas político partidistas que buscan repartir culpas sobre la crisis de Puerto Rico como territorio de Estados Unidos.
A juicio del experto, el plan reconoce que si no se buscan soluciones para corregir la crisis local, se podría dar paso a un incremento mayor de la emigración de boricuas a Estados Unidos que, tan solo el pasado año, registró la salida de 84 mil personas de la isla.
“Es un incentivo o casi un chantaje [a los republicanos en el Congreso] a que si no hacen algo van a tener un cambio electoral. También, se producirían más gastos de los estados en esos lugares donde se sigue acentuando [la diáspora boricua]”, explicó González.
De acuerdo con el experto, el problema con la inacción del Gobierno federal es que tanto más puertorriqueños se acentúen en zonas de Estados Unidos, así deberán los estados incrementar sus presupuestos.
Hay que recordar, que, debido a que los boricuas cuentan con la ciudadanía estadounidenses, cuando emigran a algún estado pueden solicitar múltiples ayudas federales.
“El estímulo o motivación principal para la manifestación de la Tesorería federal y posiblemente a una acción bipartidista en el Congreso es el efecto perturbador de la emigración de Puerto Rico en particular a la Florida al balance electoral, antes favorable a los republicanos”, analizó el economista.
“La presión del grupo de la diáspora ha logrado presionar al Ejecutivo a manifestarse”, sentenció.
No obstante, González reconoció que el plan presentado —que propone lo que podría ser un nuevo capítulo de la Ley de Quiebra federal solo para los territorios estadounidenses, mejorar acceso a fondos de salud o Medicaid y extender a Puerto Rico al crédito contributivo por ingresos devengados (EITC, por sus siglas en inglés)— recalca la urgencia de una intervención del Gobierno de los federal para ayudar a resolver o aliviar la crisis.
“[El plan] considera de mayor gravedad la deficiencia en liquidez del Gobierno de Puerto Rico. Reconoce la necesidad de un marco legal que rija la forma en que deben pagarse la deuda pública de Puerto Rico Respalda un trato más justo sobre subvenciones de salud, créditos por ingreso devengado y a familias con dependientes infantiles”, explicó González.
Sin embargo, aclaró que “la Rama Ejecutiva pudiera asumir funciones propias para ayudar a aliviar la crisis por órdenes ejecutivas y de persuasión moral sobre la Junta de la Reserva Federal para mejorar la liquidez del Gobierno local”.

