Alegría por partida triple
Mientras muchos comentan que la “Isla se vacía”, de repente, por sorpresa, llegan nuevas vidas y en este caso, por partida triple. Y es que María Rosa Fred es…
Mientras muchos comentan que la “Isla se vacía”, de repente, por sorpresa, llegan nuevas vidas y en este caso, por partida triple. Y es que María Rosa Fred es la madre de los trillizos que se estrenan en este mundo, mientras su llegada aún deja impactados a los miembros de su familia que vieron por primera vez a estos niños el pasado jueves, 24 de septiembre.
“Quedaron impactados”, compartió Fred a Metro cuando su familia supo que cargaría en su vientre a tres criaturas. “Yo los miro, y digo: ‘¿a esos tres los tuve en mi barriga?’. Es impactante para mi”, relató la madre de los pequeños que se suman a los tres hijos mayores.
Los trillizos Andrea del Mar, Janeily del Mar, Edjanel pasarán a ser los “hermanitos” de Edwin, de 22 años; Elienai, de 19 años y de Edel, de 17 años.
Este inusual parto ocurrió en el Manatí Medical Center bajo la asistencia del doctor William Ramírez Cacho, perinatólogo y jefe de obstetricia y ginecología de la institución, y el doctor Edwin Soto Tapia, neonatólogo y director de la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal y Sala de Recién Nacidos.
“Fue un proceso muy bonito, aún siendo una paciente de alto riesgo”, relató el doctor Ramírez Cacho al explicar que la madre era un caso de alto riesgo, pues la madre parió a los 42 años, producto de una fertilización in vitro. También, a esto se suma que durante el embarazo mostró problemas con su tiroides, peso y problemas con su presión arterial. No obstante, el galeno emocionado consideró que “salió todo excelente”, a pesar del panorama de cuidado que mostró la madre.
De otra parte, el doctor Soto Tapia, expresó que la experiencia fue agradable, ya que desde hace 10 años la institución hospitalaria no asistía un nacimiento de trillizos, más cuando al año se registran cerca de tres partos de trillizos.
Aunque el doctor Ramírez Cacho sintió algo de preocupación por no tratarse de un caso “común y corriente”, enfatizó que el equipo de trabajo coordinó los esfuerzos para atender el parto “como si fuese un asunto de todos los días”.
“Siempre hay una preocupación, pero siempre hay una emoción por el logro. Es difícil de describir”, concluyó el doctor Ramírez Cacho al destacar su satisfacción por este caso particular.


