Columna de Melissa Santos: ¿Es seguro practicar colecho?

El colecho se refiere a las diferentes maneras en que el bebé duerme en contacto emocional y físicamente cercano a sus padres, usualmente al alcance de las…

Por Melissa Santos

19 sept 2015, 11:00 pm 4 min de lectura

El colecho se refiere a las diferentes maneras en que el bebé duerme en contacto emocional y físicamente cercano a sus padres, usualmente al alcance de las manos. Ya sea por protección, calor, alimentación o comodidad, los humanos y otros mamíferos rutinariamente duermen uno al lado del otro, generación tras generación . Cabe destacar, que el colecho no necesariamente implica compartir la cama con el bebé; también se refiere a dormir en el mismo cuarto, pero necesariamente durmiendo en la misma cama. Ahora la pregunta de la mayoría de las personas: ¿Es seguro practicar colecho? o el comentario más escuchado: eso es peligroso muchacha, puedes aplastar al bebé, jamás lo hagas.  

Ciertamente no todas las formas de practicar colecho son seguras pero no todas son peligrosas. Por tanto es importante saber que si compartirán la cama con bebé deben seguir unas reglas de seguridad como: dormir sin almohadas, sin sábanas, sin mascotas, entre otras. También tenemos que tomar en cuenta que no todos los padres y madres pueden practicar colecho. Aquellas personas que son obesas, fuman, usan drogas (ilegales o legales como medicamentos para dormir) o alcohol, entre otras, no deben compartir la cama con bebé porque lo ponen en riesgo. Este tema ha generado una ola de críticas negativas por muertes de bebés aplastados por sus padres pero es importante explicar las circunstancias de estos lamentables desenlaces. Por ejemplo, hace un tiempo una niña de cinco meses falleció aplastada por su padre. En los noticieros locales fueron enfáticos en alertar a los padres sobre lo peligroso que era dormir con los bebés en la cama pero no fueron responsables en explicar por qué y cómo ocurrió tan lamentable accidente. El padre llegó cansado de laborar una jornada doble de trabajo y mamá le acuesta a la bebé mientras él dormía y no le notifica que la acostó junto a él. En estos casos es un riesgo y representa un peligro acostar a bebé con papá porque está extremadamente cansado y desconocía que su bebé estaba ahí. Pero, por casos como estos no podemos generalizar o llegar a conclusiones desfavorables sobre el colecho porque no es correcto y no existe fundamento científico para condenar esta práctica.

El colecho es beneficioso para bebé. Estudios científicos demuestran que el contacto cercano durante el sueño entre el bebé y sus padres puede provocar: mejor estabilidad cardiorespiratoria y oxigenación de los niños, menores episodios de llanto, mejor termorregulación, mayor prevalencia y duración de la lactancia materna. El Dr. James McKenna profesor de Antropología y director del Mother Baby Behavioral Sleep Laboratory de la Universidad de Notre Dame, líder mundial en estudios del sueño en los bebés, refiere que al estar cerca de los padres al dormir estos sincronizan su respiración con la de los padres y pueden dormir mejor. Como afirma el Dr. Mario Ramírez Carmoega, pediatra y educador en lactancia, “Lo llevan nueve meses en la barriga alimentándola a través de la placenta, cargándolo, paseándolo y entonces ahora queremos que se vaya a una cuna solo, ¿Tú has visto algún mamíferos que haga eso? Todos los mamíferos duermen juntos, nosotros somos mamíferos, así que debemos dormir juntos, lo que pasa es que hay que saber cómo hacerlo, el problemas de esto es que nos han metido mucho miedo con aplastar los bebés, pero hay que saber quién puede y quién no puede y hay que saber las medidas de seguridad que hay que tomar”.

En países como Japón el colecho es una práctica habitual que nadie cuestiona. No es casualidad que sea de los países con una baja incidencia del Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). En Nueva Zelanda las autoridades recomiendan, que al menos durante el primer año de vida, los niños duerman con sus padres no necesariamente en la misma cama pero sí en el mismo cuarto. La mayor tasa de muertes por SMSL la tiene Estados Unidos: dos (2) de cada mil (1000) nacidos con vida. Este es uno de los países que culturalmente rechaza la práctica del colecho. Ahora bien, queda en los padres tomar esta decisión y seguir las medidas de seguridad para practicarlo adecuadamente. Porque como dice el Dr. Carlos González sobre el colecho: “La mayoría de la gente también lo ha hecho, pero les cuesta salir del armario porque está mal visto”. Todos en algún momento lo han hecho, o como en mi caso, practican colecho, por esto es importante informarse y educarse al respecto para hacerlo correctamente. En mi cama somos cuatro…