Columna de Mariliana Torres: Blogging periodístico
En una ocasión tomé un taller con una veterana periodista que aconsejó a los presentes: “Si quieres ser buen periodista y tener historias memorables, escucha a…
Por Mariliana Torres @MarilianaTorres
En una ocasión tomé un taller con una veterana periodista que aconsejó a los presentes: “Si quieres ser buen periodista y tener historias memorables, escucha a todo el mundo y cultiva las fuentes de información”. No tardé mucho en apreciar el buen consejo. Hoy día es el mismo consejo que les diría a estudiantes y periodistas nacientes con la variante de que actualmente se tiene que lidiar con otras fuentes de información que, por su dinamismo e inmediatez, podrían usurpar el camino de la discreción. Pero, batallando entre redes sociales, seudoperiodistas y en directos o transmisiones que se convierten en reality shows, nos quedan todavía los coloquios informativos inteligentes y serios que se traducen en los llamados blogs. Los cuadernos digitales comenzaron a experimentarse desde los 90, cuando apenas por pura curiosidad se enviaban los cuadernos periodísticos personales por fax a amigos. A principios de la década de 2000, los temas sobre política, entretenimiento y comida iniciaron el parloteo cibernético. Luego, la adicción de lectores buscando esas columnas ocasionó que los periódicos digitales le asignaran lugares de relevancia. Al trascender en la década de 2000 debido a su poder persuasivo e inmediato, los especialistas en comunicación entendimos que su importancia estratégica en la divulgación de información relevante es tan significativa como la noticia de fuerte contenido que acapara portadas. Además, su dominio en la meta de provocar reacciones también superó la estructura mediática conocida hasta ese momento.
¿Por qué el blogging periodístico es hoy día tan importante? Cuando tenemos en nuestra mente diversos temas, pero no hay espacio en el periódico o en los informativos, el blog o cuaderno en línea se ha convertido en la herramienta indispensable para discutir ideas y mover la opinión pública. De hecho, han incursionado al mundo del cuaderno personas que quizá jamás imaginaron que tenían la habilidad para hacerlo. Hay que tener mucho cuidado de no convertir el espacio en un lugar de desahogo. Discutir ideas significa plantear con respeto y conocimiento un asunto, leer y escuchar los comentarios que ocasione, responder con cautela e ignorar los insultos. Lo último mencionado es lo que considero la parte negativa del blogging periodístico, pero hay que ser más maduro y comprender que, aunque sea negativo el comentario, es parte de la reacción pública. Hoy día los blogs periodísticos se han convertido también en fuentes de información, en estrategias de comunicación y provocan colosales discusiones en diversos programas. Por lo tanto, han ayudado a que la gente lea más y esté más informado para poder opinar. El blogging también ha ocasionado que más personas se interesen por navegar en la internet en busca de información o fuentes valiosas que aporten a la discusión. Incluso los llamados blogueros se conocen, se cotizan y hasta ganan dinero producto de su mercadeo e inteligencia. Los periódicos digitales han descubierto el poderío del blogging y están otorgando espacio a personas que establecen tendencia (trending) en los medios digitales, porque, de ese modo, acaparan más lectores y me gusta (likes). Los bloggings como marca han sido una manera de reinventarse periodísticamente y, al trabajar al unísono con el periodismo tradicional, incursionan en la competitividad. Un blog es exitoso siempre y cuando su autor conozca su grupo de lectores, el mercado al que quiere llegar y seleccione adecuadamente el contenido.
Para mí, el blogging periodístico es una labor de amor y de pasión. Me explico. De amor por el periodismo tradicional en la que la escritura y el conocimiento son las armas invencibles y de pasión por conservar uno de los pilares del periodismo, que es crear una voz. Es como tener un canvas y utilizar pintura de aceite. Luego de pintado, si no le gusta, tiene que ir sobre lo pintado para poder lograr otros colores hasta convertir el cuadro en único y dinámico.
Frecuentemente, me pregunto si el surgimiento y posterior éxito del blogging periodístico significará la muerte del periodismo tradicional. Mi contestación es que no, aunque lo mantenga en estado crítico. Se ha salvado gracias a las transfusiones de pasión que le ha inyectado el periodismo popular.


