Columna de Danixa López: Pasito a pasito se va el año

Este lunes se “termina” el verano. Aunque el otoño no llegará hasta el 23 de septiembre, el día del trabajo marca el final de las vacaciones, y…

Por Danixa López @DanixaLopez

4 sept 2015, 11:00 pm 2 min de lectura
Columna de Danixa López: Pasito a pasito se va el año

Este lunes se “termina” el verano. Aunque el otoño no llegará hasta el 23 de septiembre, el día del trabajo marca el final de las vacaciones, y extraoficialmente el de la estación. Las clases ya empezaron para todos y pronto el fresco comenzará a llegar a los estados del norte.   Aquí en el sur de la Florida, no sentimos eso del cambio de estación, pues mientras otros reciben al otoño con las hojas de los árboles cambiando de color, nosotros estamos en temporada de huracanes con un calor que derrite. Yo lo asocio más con el cambio de hora, que no ocurrirá hasta el 1ro de noviembre. Entonces, cuando oscurezca a las 5 de la tarde, es que llegó el otoño.

Así que mientras tengamos luz solar, hay que aprovechar y hacer todo lo que no hemos hecho todavía, ya sea por falta de tiempo o por culpa de la lluvia y del calor: enseñar a mi niño a montar bicicleta y a jugar soccer y a que haga algunas de esas actividades de niños que eran tan naturales para nosotros, pero que cuando se vive en una selva de cemento pantanosa no siempre se pueden realizar.

Después de este fin de semana, hay que empezar a pensar en Halloween. Mi hijo todos los días decide por un disfraz diferente, así que será un largo preparativo. De ahí a que llegue Acción de Gracias y la Navidad, es un paso. No sé, quizás estoy paranoica, pero aunque en las tiendas todavía no he visto decoraciones navideñas, ya los departamentos de cocina tienen cosas relativas al otoño y me siento como si muy subliminalmente me estuvieran diciendo que es hora de pensar en la Navidad.

El otro día, vi unos moldes de galletas, estratégicamente acomodados cerca de las decoraciones de espantapájaros, calabazas y pavos, y de inmediato pensé que tengo que buscar una receta de galletas y practicar con tiempo para que me queden bien. Casi me invade el pánico, pues mentalmente hice un breve cálculo y me di cuenta que básicamente no tendré tiempo de hacerlo hasta que ya la fecha esté encima. Me fui volando antes de que me diera por comprar moldes y todo lo demás que había en el dichoso estante.

Mientras escribo esto, mi hijo se despierta y llega hasta donde estoy. Me pide que le ponga música y cuando le pregunto que quiere escuchar, me dice: ¡“Burrito Sabanero”! Mientras bailamos y cantamos que vamos camino de Belén, me dan deseos de que ya sea noviembre y comenzar a planear y decorar sin remordimientos. Regreso a mi realidad cuando termina la canción.

Por el momento, solo quiero pensar en los planes de este fin de semana largo, al pasito, un día detrás de otro. A disfrutar del final del verano y después veremos. ¡Que la pasen bien!