Viva la amenaza de un aumento en la tarifa del agua
“El crédito de la AAA sigue siendo un buen crédito en términos de que tenemos suficientes ingresos para pagar la deuda y creo que las órdenes que se habían…
Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina
“El crédito de la AAA sigue siendo un buen crédito en términos de que tenemos suficientes ingresos para pagar la deuda y creo que las órdenes que se habían recibido para la emisión que todavía no había culminado eso es reflejo de que habían compradores para eso”.—Alberto Lázaro, presidente ejecutivo de la AAA
La cifra $90 millones es el pago de una línea de crédito de la AAA con Banco Popular que vence a finales de este mes.
La cifra $750 millones es la cantidad que pretende emitir la AAA en bonos en septiembre, tras retrasar la transacción por asuntos “externos” a la corporación relacionados al Gobierno.
Tras aplazar la emisión de $750 millones en bonos para la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), el presidente ejecutivo Alberto Lázaro hace lo posible para retrasar también el pago de $90 millones de una línea de crédito con el Banco Popular que vence a finales de este mes debido a que, si el pago tuviera que realizarse utilizando el Fondo de Estabilización Tarifaria, un alza en la factura estaría más cerca de lo esperado.
El plan inicial era pagar ese dinero con la emisión de bonos, pero al tener que retrasarla, a la AAA no le quedan más opciones que solicitar una moratoria para el pago o pedir financiamiento externo a corto plazo con otros bancos de manera que no se tenga que tocar el Fondo de Estabilización Tarifaria, que es una especie de amortiguador para proteger a los clientes en caso de gastos inesperados.
“Hemos tenido varias negociaciones (con Banco Popular). Todavía continúan. Hemos tenido conversaciones con otros bancos y me siento optimista de que algunas de las opciones que estamos auscultando van a ser fructíferas y que vamos a poder continuar con nuestro plan (original de realizar la emisión lo más pronto posible en septiembre)”, declaró Lázaro.
“No quisiéramos tener que tocar este fondo (de operaciones) porque este fondo proviene del Fondo de Estabilización Tarifaria y obviamente si lo usamos para pagar al Banco Popular no lo tendríamos y quedan al descubierto los clientes en el sentido de que ese dinero es el que hemos guardado para estabilización de la tarifa no estaría disponible. Es la última alternativa, pero sí es la alternativa que está en la mesa”, agregó el funcionario, que tiene como planes B y C buscar financiamiento externo, si no lograran la emisión.
Si tocaran este fondo, “sí se acerca aún más” la posibilidad de un alza en la tarifa, “pero todavía no porque tendríamos como hasta fin de año, quizá hasta diciembre para ver cómo lo podemos reponer”, aceptó.
Lázaro explicó que retrasaron la emisión de bonos de $750 millones debido a la solicitud del Gobierno de un recurso de certiorari al Tribunal Supremo de Estados Unidos para que consideraran constitucionalmente válida la Ley 71, conocida como la ley de quiebra criolla, que permite un proceso ordenado para que las corporaciones públicas de la isla se acojan a una quiebra.
Esta determinación, sumada a la expectativa de que este 1ro de septiembre deberá presentarse el plan fiscal a largo plazo y deberá anunciarse el acuerdo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y sus acreedores, han creado “suspicacia” entre los inversionistas que se perfilaban como compradores de los bonos de la AAA, quienes han preferido que transcurra este proceso previo a realizar la emisión.
“Tomando esas tres cosas en consideración se tomó la determinación en el día de ayer de cambiar la transacción a una día a día, lo que quiere decir eso es que no hemos cancelado la misma, sino que estamos esperando el momento idóneo para salir al mercado”, dijo el titular de la AAA, quien insistió en que esa corporación pública no contempla acogerse a la quiebra.
Esta es la primera emisión de bonos que intenta realizar el Gobierno luego de que el gobernador Alejandro García Padilla dijera que la deuda pública de $72,000 millones es “impagable” bajo los términos actuales. Además de servir para el pago al Banco Popular, la emisión se utilizaría para cumplir con los parámetros ambientales y completar mejoras capitales en la corporación pública.

