Columna de Lily García: Mi primera cita

Estoy a punto de cumplir ocho meses como chica soltera y todavía no he salido ni una sola vez en un date. No se equivoquen; yo no paro la pata. Tengo tantos…

Por Lily García

17 ago 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

Estoy a punto de cumplir ocho meses como chica soltera y todavía no he salido ni una sola vez en un date. No se equivoquen; yo no paro la pata.  Tengo tantos buenos y sólidos grupos de amistades que, entre ellos y las responsabilidades de trabajo y familia, no he tenido tiempo ni para pensar en eso.  Pero les confieso que, cuando sí pienso en eso, me da un poco de miedito. 

He pasado la mayor parte de mi vida adulta o casada o en relaciones de convivencia.  En realidad, ya ni me acuerdo cómo se sale en una primera cita.  Y menos ahora que todo ha cambiado gracias a o por culpa del texteo y las redes sociales. Alguien me sugirió el otro día que me registrara en un servicio de citas cibernéticas pero de forma anónima.  No creo.  

La cuestión es que ayer una amiga con quien salí a cenar llegó al carro cargando con una bolsa que tenía varios libros que le había prestado.  Yo ni me acordaba que los tenía.  Cuando la abro, me encuentro con uno que se llama If the Buddha Dated: a Handbook for Finding Love on a Spiritual Path (Si el Buda estuviera “saliendo”: un manual para encontrar el amor en el camino espiritual). Compré ese libro hace varios años porque se me ocurrió que podría inspirarme un nuevo taller sobre el amor y la espiritualidad.  Ni siquiera pensé en mí cuando lo compré porque en aquel momento entendía que mi relación iba a durar toda la vida.  Pero la vida te da sorpresas.  La cosa es que nunca lo leí porque se lo presté a mi amiga al poco tiempo de su divorcio entendiendo que le podría ayudar en su proceso. Pero ahora me toca a mí. 

Me senté a hojear el libro cuando llegué a casa y con solo leer la tabla de contenido me di cuenta de que no es casualidad que haya vuelto a mis manos.  Al enumerar las cosas que debemos considerar para crear relaciones de pareja saludables desde el punto de vista espiritual, me percaté inmediatamente de que he ignorado muchas de ellas y de que es buen momento para comenzar a repasarlas. 

Y a medida de que voy leyendo,  me voy convenciendo de que lo mejor que me ha podido pasar es el no haber tenido todavía mi primera cita.  No creo que esté lista para un nuevo proyecto de pareja. Necesito tiempo para sanar lo que quise y perdí; y para descubrir lo próximo que quisiera atraer a mi vida, sea lo que sea. Puede que sea una pareja, pero puede que no.  El tiempo dirá, y yo, mientras tanto, me preparo para recibir.