Solicitan libertad de Oscar López en México
La liberación del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera, de 72 años de edad, y la condena de toda forma de colonialismo en América Latina y El…
La liberación del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera, de 72 años de edad, y la condena de toda forma de colonialismo en América Latina y El Caribe, incluido el caso de Puerto Rico, fue reclamada por el XXI Encuentro del Foro de Sao Paulo (FSP), que acaba de realizarse en Ciudad de México.
“Condenamos la injusta encarcelación de Oscar López Rivera, que cumple prisión desde hace más de 34 años en cárceles estadounidenses, donde ha soportado 12 años de confinamiento en solitario y severas restricciones para la comunicación con sus familiares”, estableció el documento aprobado en el cónclave, que concluyó este fin de semana.
Los movimientos y organizaciones que integran el FSP exigieron al gobierno de Estados Unidos, “la inmediata e incondicional liberación del preso político por más tiempo encarcelado en Nuestra América, quien ha sacrificado toda su vida por la independencia de Puerto Rico, nación que representa intachablemente”.
También demandó de Estados Unidos completar la devolución de todas las tierras ocupadas en Puerto Rico y las instalaciones de Vieques y Ceiba, así como la descontaminación de dichos territorios, según la resolución proporcionada a la agencia Inter News Service (INS).
Durante la reunión del 29 de julio al 1 de agosto, en la que participaron por Puerto Rico los copresidentes del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), Wilma Reverón Collazo y Julio Muriente Pérez, el Foro de Sao Paulo igualmente se expresó “en solidaridad con el pueblo puertorriqueño, sometido al dominio colonial de Estados Unidos por 117 años”.
Según el FSP, esta situación impide a la isla del Caribe, con una deuda pública de 72 mil millones de dólares que la tienen al borde de la bancarrota, la toma de decisiones de manera soberana, para atender las urgentes necesidades económicas y sociales que agobian a sus 3.5 millones de habitantes.
El Foro de Sao Paulo se pronunció, además, en apoyo a las resoluciones adoptadas por el Comité Especial de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en las cuales se reclama el derecho de Puerto Rico a su libre determinación e independencia.
Destacó que en los últimos 16 años esa resolución ha sido adoptada por consenso en el Comité de Descolonización de la ONU.
La XXI reunión del FSP respaldó también “los acuerdos de las Cumbres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que reconoce a Puerto Rico como una nación latinoamericana y caribeña, con su propia e inconfundible identidad nacional y su derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia”.
A la vez ratificó lo expresado sobre la causa independentista puertorriqueña en la Cumbre de los Pueblos y en la VII Cumbre de las Américas realizada en Panamá, en la reciente Cumbre celebrada en Bélgica, así como en otros foros, internacionales.
El encuentro se pronunció contra toda forma de colonialismo en América Latina y El Caribe, en Puerto Rico y los territorios no autónomos, como Anguila, Bermuda, Islas Caimán, Islas Malvinas, que son argentinas, islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Monserrat y Santa Elena.
El Foro de Sao Paulo también condenó la persistencia de la dominación europea sobre países como Martinica, Guadalupe, Aruba, Bonaire, Curazao y la llamada Guyana Francesa.
“De la misma forma reivindicamos la recuperación de la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas como una causa latinoamericana y caribeña; asimismo expresamos nuestra inequívoca voluntad de mantener a América Latina como región de paz y libre de guerras, con relaciones de cooperación y complementariedad entre nuestros países”, subrayó el documento.
En tal sentido, expresó, “como sugiriera el Papa Francisco, respaldamos toda iniciativa que apunte a superar, sobre la base del diálogo y el respeto al derecho internacional, el diferendo boliviano-chileno mediante la salida soberana de Bolivia al mar”.


