Historia de amor de Yolanda y Zulma comenzó con un tatuaje
Regularmente, las parejas se proponen matrimonio una vez y posteriormente se casan. En el caso de la escritora Yolanda Arroyo y la activista Zulma Oliveras no…
Por Juan Carlos Melo @melodicespr
Regularmente, las parejas se proponen matrimonio una vez y posteriormente se casan. En el caso de la escritora Yolanda Arroyo y la activista Zulma Oliveras no fue así, en esta relación hubo tres propuestas de matrimonio y la última la hizo la persona que el pasado viernes portó el vestido de novia.
Fue una declaración romántica en tono de poesía durante el evento Plaza de la Cultura en Plaza Las Américas.
Arroyo leía el poema confieso. “Confieso que escribo poemas en las páginas en blanco de los libros de narrativa y luego las arranco. Confieso que no tengo pintadas todas las uñas de mis pies y que me gusta andar en chancletas”…
Llegando a la parte final de su escrito, Arroyo se acerca a su pareja, se arrodilla y le revela: “Confieso que nunca me he arrodillado frente a nadie y que esta será la primera vez… Así que Zulma. Mi adorada. Tú que eres la Zorra de mi Principito ¿Quieres casarte conmigo?”.
Su pareja no sabía qué contestar ante tal admisión de amor frente a decenas de personas.
“Me puse tan nerviosa, por poco termino ni contestándole, porque se me cayó la cámara de los nervios. Ella se me declaró allí improvisando un poema”, dijo Oliveras, en una entrevista realizada en el Viejo San Juan días antes su boda.
Oliveras, quien se define como activista, describe a su pareja como una mujer amorosa e inteligente que conoció hace seis años en su regreso de Estados Unidos,
Duró 20 años entre Pensylvannia y San Francisco.
“En julio 30 voy a una actividad aquí mismo en Plaza de Armas (homenaje a la poeta Ángela María Dávila) y conozco a Yolanda. Estábamos en la fila esperando para servir la comida. Me acerco a ella, yo estaba con una camisa sin mangas y tenía un tatuaje, y ella me dice, ‘mira, somos hermanas de tatuaje’”, comenta Oliveras, quien desconocía que ya Arroyo le había echado el ojo.
“(Cuando vi que teníamos el mismo tatuaje) pegué mi brazo al de ella como si se hubiesen besado los tatuajes y quedamos flechadas”, admitió por su parte Arroyo.
Acto seguido, la pareja se presentó y posteriormente siguieron la conversación hasta La sombrilla rosa “Ese fue el inicio de nuestra historia de amor”, expresó la novelista y ensayista, que admite empezó en el mundo de las letras enviándole cartas a su padre en Alemania donde cumplía servicio militar.
Al preguntarle qué es lo más que le gusta de su pareja, Arroyo mencionó que su estilo hippie.
“Me gustan muchas cosas, una de ellas es su estilo hippie love. Zulma es todo paz, por favor vamos a querernos todos, por favor que haya una integración de la ecología con el ser humano”, comenta Arroyo, admitiendo que esas mismas cosas que le fascinan de ella —en algunas ocasiones— se convierten en punto de discusión. “Ahora, una cosa que yo le he dicho a mi hermana, se lo he dicho a mi hija, amistades y al padre de mi hija es que Zulma es el mejor ser humano que yo he conocido ever. Y yo he conocido mucha gente buena, buenaza, pero Zulma es la persona más buena que he conocido”, afirma.
La gran confesión
Arroyo, quien tiene una hija de 16 años, fruto de un matrimonio de 14 años, dijo que un momento de gran tensión en su vida fue hablarle de su relación con Oliveras.
“No me iba a soportar a mí misma viviendo una mentira y, cuando empiezo a salir con Zulma, que empiezo a tener almuerzos, que empezamos a tener cenas, fines de semana, etc, yo sentía a Aurora y le dije: ‘tu sabes que a veces las muchachas tienen novios, tu sabes que tú papá ya reanudó su vida y tiene un año de casado con su nueva pareja y ya es hora de que reanude la mía, pero yo no voy a tener novio, voy a tener novia’”, le confesó Arroyo a su hija esperando algún tipo de pregunta o reacción negativa.
No obstante, la joven que en ese momento tenía 10 años le respondió con un simple “ok”.
“Yo soy la única hija, mis primeros años fueron excelentes, siempre me hablaron claro. La separación de mis padres la asimilé bien, lo tomé como una niña de 10 años lo hubiera tomado”, dijo Aurora Torrado, quien acompañó a su madre durante esta entrevista por el Paseo la Princesa del Viejo San Juan.
“En ese momento yo no lo decía a mucha gente aquí que mi mamá era lesbiana porque sabía que había gente que no estaba de acuerdo con eso, pero ahora que crecí todos mis amigos saben y me dicen qué cool y yo la defiendo, con mis abuelo, con mi papá, con mis amigos la defiendo, porque yo sé que eso la hace feliz”, añadió la joven que parte este martes a Estados Unidos a estudiar sicología.
Sobre el divorcio, Arroyo dijo que el motivo no fue por su orientación sexual, ya que el padre de su hija conocía que su relación previa había sido con una mujer.
“Al cabo de un año (de estar divorciada), les decía a mis amiga que iba a tomar un curso de lesbianismo por que había estado tanto tiempo fuera de la esfera y no sabía cómo iba a relacionarme con mujeres”, afirmó la escritora, quien mencionó que unos de los consejos fue realizarse un tatuaje.
“Me hice un tribal en el brazo derecho” y gracias a esa marca conoció a su “hermana de tatuaje” con la que contrajo matrimonio el pasado viernes en el Restaurante Art D’Çhocolat en Santurce, un acto en el que Metro tuvo acceso exclusivo.


