Columna de Danixa López: A la hora de votar… prohibido olvidar

Desde que tengo uso de razón, la política partidista ha sido parte de mi existencia y de la mayoría de los puertorriqueños. Recuerdo que a mediados de los 70…

Por Danixa López @DanixaLopez

10 jul 2015, 11:00 pm 3 min de lectura

Desde que tengo uso de razón, la política partidista ha sido parte de mi existencia y de la mayoría de los puertorriqueños. Recuerdo que a mediados de los 70, un vecino se cambió al PNP y hasta el mismísimo Carlos Romero Barceló llegó a la fiesta que realizaron en su casa.  Si esto hubiera sido en Bayamón, Caguas o Carolina,  quizás no habría causado tanto revuelo, pero que pasara en un barrio de Camuy, donde las familias eran y son dinastías políticas, pues era mucho decir.

Así por el estilo, íbamos y veníamos y todo terminaba siempre con el mismo tema. Todo era culpa del partido de la oposición y de la falta de un estatus político que nos representara dignamente. Seguí creciendo y me convertí en adulta y el tema y la dinámica han seguido en las mismas: todos se culpan entre ellos y sobre todo a la colonia, al ELA o como quieran llamarlo. Siempre me he preguntado de qué vivirían los políticos de Puerto Rico si el estatus estuviera resuelto. ¿A qué le echarían la culpa de nuestras penas y desgracias?

En Puerto Rico hemos tenido momentos difíciles, pero los hemos podido superar a pesar de las divisiones políticas. Por lo menos yo, y tal vez mi memoria ya comienza a fallar, no recuerdo haber visto al liderato de los principales partidos políticos trabajando juntos por un fin común, excepto en una o dos ocasiones. Quiero pensar que estoy equivocada y que muchas otras veces se han subido las mangas y han “metido mano” juntos en pro del país y fuera de líneas partidistas.

En momentos de crisis, como el que estamos viviendo, ¿no es acaso tiempo de dejar a un lado las diferencias y tratar de encontrar un frente común para salir adelante? Me imagino que debe ser difícil, pues en poco más de un año tendremos elecciones y por supuesto, este será el tema principal de la campaña.  En este caso, no es factible que la crisis se convierta en un tema de campaña más, pues el destino de todo un país está en juego.  

El tan ansiado rescate federal es muy probable que no llegue, lo mismo con la aprobación de la quiebra criolla. Hasta ahora, todo indica que nos tocará resolver el problema solitos por lo que es tiempo de que traigan a la mesa propuestas proactivas. Con decir que dejaron el gobierno con un superávit y por lo tanto este no es su problema, o que lo que necesitamos es la estadidad o el ELA Soberano, o que hace 40 años dijeron que esto pasaría, no resuelven nada.

Es tiempo de mirar más allá de líneas partidistas y aquel que no pueda hacerlo, que pague las consecuencias. En menos de un año, llegará la avalancha de nuevos candidatos y de aquellos que buscan revalidar, buscando nuestros votos. Es tiempo de que hagamos memoria, donde quiera que estemos, y de que comencemos a castigar y a reemplazar a los políticos, de allá y de acá, que nos ignoran, que no representan nuestros intereses.  Prohibido olvidar.