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title: "Columna de Mariliana Torres: Víctimas y sus derechos en la noticia"
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canonical: "https://www.metro.pr/noticias/2015/07/08/columna-de-mariliana-torres-victimas-y-sus-derechos-en-la-noticia"
section: "Noticias"
author: "Mariliana Torres @MarilianaTorres"
author_url: "https://www.metro.pr/autor/mariliana-torres-marilianatorres"
published: "2015-07-08T03:00:00.000Z"
updated: "2022-02-19T18:20:20.088Z"
publisher: "Metro Puerto Rico"
language: "es"
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# Columna de Mariliana Torres: Víctimas y sus derechos en la noticia

_El tratamiento informativo que el periodista le dé al suceso criminal puede ayudar a mantener vivo el caso o, por el contrario, ocasionar daño al futuro del…_

Por Mariliana Torres @MarilianaTorres · Noticias · 2015-07-08T03:00:00.000Z

El tratamiento informativo que el periodista le dé al suceso criminal puede ayudar a mantener vivo el caso o, por el contrario, ocasionar daño al futuro del mismo, y, en el peor desempeño, hasta revictimizar a los involucrados. Ello no sucede siempre, pero hay que reflexionar sobre ese tratamiento periodístico debido al alto grado de imprudencia observado en algunos discursos periodísticos. No cabe duda que en Puerto Rico, cuando los casos se mantienen en la esfera pública, se atienden con premura o por lo menos da la impresión de ello. La presión de que públicamente salga la inacción de las autoridades conlleva que el caso no muera en los archivos del olvido. Ustedes lo han visto, por ejemplo, en el caso del niño Lorenzo, por mencionar alguno.

En varias ocasiones me detienen personas, quienes resultan ser víctimas de extorsión, asaltos y acontecimientos muy tristes, para pedirme con mucha vergüenza un contacto con la prensa para denunciar alguna situación. Siempre es la misma historia: “Si no lo hago público, no se mueve el caso”.  Por eso muchas personas han dejado el bien preciado de la privacidad para exteriorizar al mundo las injusticias a través de la prensa. En el camino, la víctima aprende que el tratamiento informativo que se le da al acontecimiento denunciado cobra más fuerza si está en los medios. Le aseguro que es eficaz porque reafirma el rol de los medios de comunicación como agentes sociales.

Con ese gran poder en la mano, la prensa debe velar por tratar con dignidad a esas víctimas. Traigo ese tema al ruedo porque he estado pensando mucho en la joven brutalmente violada en Naguabo, presuntamente, por José Antonio Meléndez. Fíjese que utilicé “presuntamente” porque él aún es sospechoso. Cuando leí y observé las múltiples historias sobre ese caso, reflexioné sobre el contenido entregado a la audiencia y a los lectores. Los periodistas deberíamos ser mesurados, pero no cobardes en la divulgación de ese tipo de información al público. En esa historia hay que tener prudencia por la víctima y el victimario. No olvidemos que él también tiene derechos. Culpar al sospechoso es un error ético persistente. Cuántas veces ha escuchado al comunicador cuestionarle al detenido: ¿Por qué la mataste? Ello es un grave error. El imputado tiene derecho a juicio.

El nombre de la mujer involucrada nunca debe divulgarse y mucho menos detalles del ataque sexual. ¿A quién educa o transforman esos detalles? ¿Son pertinentes las descripciones del asalto sexual? No es oportuno. Imprudente también resulta argumentar con teorías sin pruebas fidedignas que incluso pueden dañar la investigación. Hay que respetar el dolor de los demás y colocarse en su lugar. La construcción del suceso que hicieron los principales medios sobre la violación se circunscribió al terrible drama dejando entrever interpretaciones de ética cuestionables. ¿Saben por qué sucede esto? Porque el público auspicia el melodrama como si se tratara de una telenovela. En otros informes, los periodistas actuaron melancólicos y aturdidos, ocasionando que el informe pareciera una nota luctuosa. La joven está viva y mejorando, que es lo importante. De hecho, les recuerdo que es imprescindible utilizar adecuadamente la terminología médica. Por ejemplo: es incorrecto decir que la mujer fue “entubada”.  Lo correcto es intubada, que es el término médico para describir el procedimiento común que ayuda a que la persona respire mejor.

En las historias publicadas sobre este caso nadie ha reflexionado sobre el suceso como agresión machista a consecuencia de un problema social que se llama violencia de género. Los ataques sexuales forman parte de un proceso mayor de violencia por considerar a la fémina un objeto de propiedad. La Policía dijo que este es un caso extraordinario y no quería otras víctimas.

Si es así, ¿por qué revictimizar y ofrecer detalles que solo aportan a la habladuría? ¿Qué tiene de pertinente reforzar que la víctima está afectada emocionalmente? Eso es obvio. ¿Por qué insistir en particularidades de la violación y heridas sufridas? ¿Hacia dónde vamos con la divulgación de esos detalles? Es importante entender que el periodismo siempre está bajo el escrutinio público. Que usted puede convertirse en víctima y que la dignidad del ser humano debe ser protegida. Hay que trabajar en el proceso auto-reflexivo. Me parece que queda mucho por aprender.

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