Amplios los retos para los jóvenes en Corea del Sur

Juheon Park tiene 28 años y le gusta ir al cine y al museo. Ahora puede hacerlo. Lo disfruta. Aunque en la actualidad es estudiante de Derecho en Corea del…

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

7 jul 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

Juheon Park tiene 28 años y le gusta ir al cine y al museo. Ahora puede hacerlo. Lo disfruta. Aunque en la actualidad es estudiante de Derecho en Corea del Sur, explica que en la universidad los jóvenes surcoreanos tienen más libertad —no mucha— para poder realizar otras actividades fuera de los estudios.

En la escuela secundaria, por el contrario, el joven coreano detalla que los adolescentes pasan más tiempo sumergidos en los libros. La presión es mucha si se quiere entrar a una buena universidad, dice.

“La vida de la secundaria necesita mucho más esfuerzo para poder luego entrar en una universidad buena, porque el faccionalismo académico existe y la universidad es un criterio importante para juzgar a una persona”, reveló.  

Según el escenario descrito por Juheon Park, los estudiantes coreanos en la secundaria estudian más o menos diez horas diariamente. Incluso, hay escuelas que operan hasta las 10 de la noche, explicó.

“Los adolescentes pasan la mayoría del tiempo en la escuela y en las academias privadas (que son más caras) y no tienen mucho tiempo libre. Solo pueden usar el tiempo libre durante los fines de la semana, cuando, normalmente, las chicas van a un restaurante, al café para charlar o a un karaoke. Los chicos  van a una cancha o PC café para jugar”, indicó.
Eun-gyeong (Araceli) Park, de 26 años, concuerda al explicar que los adolecentes estudian todo el día.

“Hoy en día es normal que ellos vayan a academias y también tomen cursos por Internet”.
Aunque al pasar a la universidad el tiempo se flexibiliza un poco, ambos coreanos enumeraron otros desafíos que complican el panorama para los universitarios en Corea del Sur, como el desempleo —cuya tasa se ubica en un 9 % en personas entre 15 y 24 años— la alta matrícula de cursos, entre otros.

“Los estudiantes quieren estudiar en Seúl (la capital de Corea del Sur) donde tiene bastantes facilidades culturales y transportación conveniente. Pero los precios de la matrícula del curso y los hospedajes son muy caros en Seúl.  Se necesita más o menos $1,500 mensuales para el costo de vida. Por eso muchos estudiantes trabajan de media jornada. En el cuarto y tercero año de la universidad, los estudiantes están muy ocupados para buscar un trabajo porque no hay muchas ocupaciones propias o estables y actualmente el desempleo de los jóvenes es un grave problema en Corea, como todo el mundo”, precisó Juheon Park.

Por su parte, su compatriota mencionó el requerimiento de aprobar diversos exámenes y mezclar el servicio comunitario como otros de los retos.

“Los estudiantes en la universidad no solo estudian carreras, sino  que también tienen que tomar los exámenes del TOEIC (Test of English for International Communication) y otros certificados de calificación. Algunos, tienen trabajo temporal y hacen actividades de servicios”, sostuvo la graduada en Español y Política.