La interesante mezcla de pasado y futuro en Seúl

Combinar una cultura milenaria con un futuro que parece sacado de la ciencia ficción, no es algo que se ve todos los días. Así se resume parte de Seúl, la…

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

5 jul 2015, 11:00 pm 3 min de lectura
La interesante mezcla de pasado y futuro en Seúl

Combinar una cultura milenaria con un futuro que parece sacado de la ciencia ficción, no es algo que se ve todos los días. Así se resume parte de Seúl, la capital de Corea del Sur; una ciudad que fusiona tradiciones ancestrales con las más innovadoras experiencias en materia de turismo.

Con una población de alrededor de 50 millones de habitantes, Corea del Sur se distingue por contar con un clima variado durante los meses de marzo y abril. De esta manera, se puede pasar de un clima lluvioso y cerca de los 60 grados a un sol brillante que casi roza los 75 grados. Entonces, contar con diversidad de ropa —entre ligera y más cálida— es los más recomendable para los viajeros.

Durante los cuatros días en los que Metro estuvo de visita en el país, una serie de opciones ideales para adentrarse en la cultura surcoreana se fueron revelando casi de manera orgánica. Este fue el caso del distrito de Changdeokgung, un conjunto de templos ubicados al este de Seúl construidos por la Dinastía Chosŏn. Debido a su majestuosidad y su arquitectura hecha en madera y pintada a mano, estos palacios fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Es un lugar muy cálido y fácil de recorrer si el clima lo permite. Se recomienda llevar calzado cómodo, pues hablamos de 78 acres de terreno para visitar.

Si se le antoja un recorrido histórico más abarcador, justo al lado de este complejo se ubica el Museo Folclórico Nacional de Corea. El espacio, construido en 1945 por iniciativa de Estados Unidos, reúne sobre 98 mil réplicas y restos de artefactos tradicionales que tratan de explicar las formas de vida de los coreanos en ciertos tiempos históricos. Si tiene tiempo de sobra, puede sacar varias horas para el recorrido. La entrada está incluida en el costo del boleto de los templos de Changdeokgung.

Una vez finalizada ambas visitas, puede continuar su recorrido a pie durante unos diez minutos hacia el distrito de Insa-dong. En este espacio se ubica la mayor parte del comercio local puesto a disposición de los turistas. De su calle principal se desprenden una serie de callejones que albergan tiendas, restaurantes y casas de té a precios moderados, pero no económicos. Ahora bien, si gusta llevar consigo algún souvenir, este es el lugar adecuado para ese tipo de compras, pues la diversidad de opciones hacen que los precios se mantengan competitivos.

Otra de las experiencias que no debe perderse en Seúl es la visita a la N Seoul Tower, una torre de comunicaciones ubicada en el parque de Namsan, en el centro de la ciudad construida en 1969. Subir a este espacio es toda una experiencia, pues desde la torre se divisa a plenitud toda la ciudad y sus confines. Claro, esto si el clima está de su parte y la neblina no afecta la visibilidad. Precisamente, el N Seoul Tower es también uno de los espacios más ideales para probar parte de la gastronomía coreana. Ubicado en el corazón de la estructura, se encuentra Han Cook, un restaurante de comida coreana al estilo buffet que permite navegar entre diversidad de sabores, texturas y colores de la gastronomía local.

Tendencias A tomar en cuenta Compras Para los amantes del turismo de shopping, el distrito de Myeong-dong cuenta con toda clase de tiendas de marcas internacionales y centros comerciales que se hallan diseminados a través de los bulevares. Excursiones Pueblo Folclórico Coreano En el Pueblo Folclórico Coreano, las costumbres y los estilos de vida de las generaciones pasadas han sido conservados cuidadosamente. Allí se pueden ver varios modos de vida frecuentes durante la Dinastía Joseon. Vida nocturna Daehangno “Calle de las Universidades” En esta zona, se encuentran cafés con música en vivo, salas de cine y bares muy de moda frecuentados por los jóvenes de la ciudad.

Definitivamente, visitar Seúl es una experiencia de vida. De modo que, si no cuenta con muchos días para aventurarse, una buena planificación con rutas y alternativas sería ideal para no perderse de lo más interesante de esta cultura asiática.