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Perfil de la Jeep Cherokee La guagua es considerada como un vehículo utilitario deportivo tamaño mediano. • Active drive lock. Sistema de tracción en las…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
Perfil de la Jeep Cherokee La guagua es considerada como un vehículo utilitario deportivo tamaño mediano. • Active drive lock. Sistema de tracción en las cuatro ruedas con diferencial bloqueable • Caja. El diseño delantero del modelo trailhawk permite que la Cherokee logre hasta un ángulo de 29.9 grados • Agarre. La SUV cuenta con gomas todoterreno de 17 pulgadas • Amortiguadores. La suspención de la guagua logra una altura de hasta 8.7 pulgadas • Cambios. Trasnmisión automatica de nueve velocidades
No hay nada mejor que una buena dosis de adrenalina para poner a correr la sangre. Esa fue la sensación que predominó durante el más reciente Jeep Experience 2015, que se llevó a cabo en el desierto de Moab, en Utah. Hasta allí viajó Tacómetro para probar el desempeño 4X4 de la Jeep Cherokee en condiciones offroad.
En Puerto Rico existe una gran fascinación por los Jeeps para este tipo de aventuras, pero casi siempre se trata de los Wranglers o versiones previas de la Cherokee. Sin embargo, la nueva generación de este vehículo logró demostrar que puede ser una SUV con potencial para diversos terrenos. En Utah, por ejemplo, durante los dos días del evento pudimos llevar la guagua hasta sus límites en senderos de mucha arena, piedras y hasta fango. Tal fue el caso del recorrido a través del Hell’s Revenge, que bien hace referencia a su nombre, sobre todo cuando tocaba subir cuestas empinadísimas.
El tramo comprende 6.5 millas en las que los más arriesgados curan la vena gracias a la estructura natural de las rocas, que trazan un recorrido ideal para manejar un 4×4. Para esto, la mayor parte del camino lo hicimos con el sistema 4DW Low activado, que le dio un buen agarre a la guagua gracias a la tracción en las cuatro ruedas.
Aunque este sistema cuenta con cinco modalidades para manejo, en esta ocasión las opciones utilizadas fueron para senderos de arena, barro y rocas. En el caso de esta última opción, el sistema hizo que la guagua controlara el freno de manera eléctrica con mayor capacidad de bloqueo del diferencial.
Si bien hubo ocasiones en las que los vehículos se quedaron patinando —momentos en los que llegaba el sudor frío—, gracias a esta herramienta la Cherokee logró sobresalir y seguir con el próximo reto que, seguramente, sería mucho más intenso. Lo importante en esos casos, se aconsejó, es no quitar el pie del acelerador y mucho menos frenar. Aunque las furnias de fango en esta ruta no eran tan profundas en comparación con las que se podrían encontrar en Puerto Rico, la verdad es que dieron un toque genial para sentirse de aventura y salir salpicado de fango rojo.
Las estrellas como peaje
A bordo de sobre 10 vehículos nos dirigimos a las cavernas Wind Caves. El plan fue pasar allí la noche para, al día siguiente, probar el desempeño de la suspensión de la SUV en senderos más lineales pero con una mezcla de arena y rocas ásperas y lisas.
Esa noche, las guaguas durmieron bajo una fogata. La atmósfera se complementó con un buen acorde de guitarra. En resumen, “volvimos a ser gente” como dice el cuento del escritor puertorriqueño José Luis González.
A la mañana siguiente, las Jeeps descansadas comenzaron la jornada a las 7:30 a. m. El camino comprendió cerca de cuatro horas de mucho brinco. Y es que, aunque los amortiguadores de la Cherokee son muy eficientes, la verdad es que el tramo fue un gran reto.
Los caminos rocosos del Utah’s Castle Valley que llevan al mirador Dome Plateau son extensos y, aunque hubo asistencia en todo momento, era requisito estar atento a toda la ruta. El secreto estuvo en no confiarse y saber cómo ubicar las piedras para que no golpearan la parte de abajo de la guagua, pero sin perder el balance. Tratar de mantener ese equilibrio tomó más tiempo de lo usual.
Lo bueno llegaba cuando después de trech os largos de piedras, aparecía algún sendero de arena. En ellos, la guagua se deslizaba con tal soltura que casi te sentías sobre una tabla de surf. Una nube densa al frente hacía desaparecer al resto de los vehículos, lo que dio un aura de rally increíble a la experiencia. En ese caso, nuevamente el sistema 4DW Low ayudó a que el vehículo contara con tracción en las cuatro ruedas, lo que permitió controlar el frenado mediante modo elécrico para más control en los senderos.
Al final de ambos recorridos, decir que los carros terminaron pulcros es mentir descaradamente. Pero qué más da, si de eso se trata el offroad, de salir de ese confort vehicular y llevar las emociones extremas a las venas.

