Columna de Hiram Guadalupe: Virazón energético
Queda claro que tras la salida de Ingrid Vila Biaggi de la Secretaría de la Gobernación en septiembre del año pasado, los lineamientos principales de la…
Queda claro que tras la salida de Ingrid Vila Biaggi de la Secretaría de la Gobernación en septiembre del año pasado, los lineamientos principales de la política pública gubernamental en torno al tema energético se han transformado considerablemente.
El primer virazón llegó a poco más de un mes de la partida de la ingeniero de La Fortaleza. Fue entonces cuando la Junta de Calidad Ambiental emitió un endoso de calidad de aire para viabilizar el proyecto de incineración de desperdicios sólidos que impulsa la compañía Energy Answers en el municipio de Arecibo.
Hasta ese momento, el Estado, en voz de su otrora secretaria de la Gobernación, manifestó su oposición a una propuesta que, tras la idea de generar energía, propone la quema de basura que, en consecuencia, lanzará al aire cenizas cargadas de plomo, mercurio, arsénico y cromio.
Lejos de presentarse como una actividad económica rentable y como fórmula para reducir la acumulación de basura, la incineración se asocia a una práctica peligrosa para la salud pública porque, según dicen expertos médicos y científicos, convierte los residuos de la quema de desperdicios en partículas que contaminan el aire, el suelo y las aguas.
El deterioro ambiental que provocará esta planta es tan alto como la suma de ganancias que se estiman generará un negocio que poco o nada aportará al desarrollo del país. Pero, como suele ocurrir, detrás de un proyecto como este hay cabilderos de todo tipo, desde exfuncionarios, comentaristas radiales, recaudadores del partido en el gobierno y hasta amigos cercanos del primer ejecutivo.
Es un secreto a voces que todos los beneficiarios de Energy Answers pelearon duramente contra la oposición de Vila Biaggi frente al proyecto de incineración e hicieron lo indecible para que sus recomendaciones no se tornaran en la política pública oficial.
Al final, como sabemos, la exjefa del gabinete se marchó del Palacio de Santa Catalina y poco después se aprobaron los permisos que tanto anhelaban los propulsores de esta planta. En síntesis, el dinero y las influencias pudieron más que el raciocinio, la salud y el bienestar colectivo.
Como si fuera poco, en estos días hemos presenciado otro virazón del gobernador en torno al tema de la política energética del país. Ahora se trata de la posición del Gobierno a favor de la privatización a plazos de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) al proponer la generación privada de energía.
Hace unos meses, y mientras Vila Biaggi ocupó su silla en La Fortaleza, la posición gubernamental era apoyar la transformación de la operación de la AEE conservando su carácter público, descartando la generación de energía en manos privadas y apostando a la capacidad de su fuerza trabajadora y profesional para implantar un plan estratégico que le permitiera a la corporación aliviar su crisis fiscal, bajar la factura de los consumidores y ser más eficiente.
El plan se trabajó desde La Fortaleza y fue presentado por la propia exsecretaria junto a los directivos de la agencia en una conferencia de prensa realizada en el Colegio de Ingenieros a principios de abril del 2014.
Sin embargo, el futuro de aquel proyecto, que también se enfocaba en aunar esfuerzos para diversificar las fuentes de combustible para la generación de energía, modernizar las seis unidades generatrices de la AEE y elevar la eficiencia en el servicio, murió con la partida de Vila Biaggi.
Ahora, en un nuevo virazón, el gobernador Alejandro García Padilla apuesta a la producción privada de energía como parte de un alegado plan de reestructuración de la AEE presentado como salida para superar las deficiencias económicas de la agencia.
Lo hace, a su vez, deshonrando la promesa de bajar el costo de la luz porque, por más que digan lo contrario, el negocio de generar energía en manos privadas representará un alza en las tarifas, tal y como ha ocurrido en varios países y en los estados de Estados Unidos donde se ha asumido esa práctica.
Se siente la ausencia de Vila Biaggi.


