Charlie Aponte sorprende con su primer concierto como solista
El cantante Charlie Aponte es, sin dudas, una figura prominente en la salsa, hecho que confirmó anoche tras una espléndida presentación en el Coliseo de Puerto…
Por Hiram Guadalupe Pérez/ INS
El cantante Charlie Aponte es, sin dudas, una figura prominente en la salsa, hecho que confirmó anoche tras una espléndida presentación en el Coliseo de Puerto Rico en su primer concierto como solista, luego de partir hace unos meses de El Gran Combo de Puerto Rico, institución musical en la que trabajó por más de cuatro décadas.
El espectáculo, que se tituló “Charlie Aponte y sus amigos”, fue un verdadero desafío para el versado vocalista y sonero al explorar un nuevo concepto artístico que significó mantenerse en control de un escenario que hasta hace poco solía compartir en colectivo.
Mas su carisma, su inigualable talento y su fuerza vocal fueron las competencias que lo hicieron brillar en un concierto que duró casi tres horas y que, para aliviar el trago de una primera representación escénica, contó con la asistencia de los cantantes Alex D’Castro, Domingo Quiñones, Pirulo, Andrés Jiménez, Oscar D’León y Aymée Nuviola.
La convocatoria al concierto atrajo a miles de entusiastas salseros aunque, en ventas, no se logró la expectativa de abarrotar la parte reducida del Coliseo de Puerto Rico.
Aun así, el concierto refulgió por la musicalidad de un veterano cantante que se rodeó de una portentosa banda dirigida por el maestro Sammy García y en la que participó un grupo de los mejores instrumentistas del país.
El espectáculo inició con la actuación de Alex D’Castro quien interpretó el tema “Un tenor para el cielo” junto al Coro de la Iglesia Bautista de Caguas.
Seguido apareció en el proscenio Charlie Aponte cantando “La salsa de hoy”, provocando la primera de tantas ovaciones del público.
El repertorio de este concierto fue, fundamentalmente, un repaso de la historia musical de Aponte junto a Los Mulatos del Sabor, con interpretaciones de viejos éxitos como “Amor brutal”, “Goyito Sabater”, “Imaginación”, “Arroz con habichuelas”, “Mujer boricua” y “Brujería”.
En duetos con sus amigos interpretó “Amigo mío”, en el que Alex D’Castro, desafortunadamente, recurrió a leer la letra de la melodía. Con Domingo Quiñones interpretó “Compañera Mía”, junto a Andrés Jiménez “La loma del tamarindo” y acompañado de Oscar D’León hizo “Irimo”.
Sus invitados también tuvieron su parte en el concierto para cantar una canción de su repertorio, como hizo Quiñones con “No voy a dejarte ir”, Jiménez con “Despierta boricua” y el “León Venezolano” con “Bravo de verdad”.
El cantante Pirulo, la nueva revelación salsera, llegó al coliseo a festejar el debut de Aponte y, con toda la potencia que le caracteriza, contagió a los presentes con su tema “Loco, pero feliz” al que se Aponte se unió en los soneos.
Entre los invitados de la velada impactó la presencia de la cubana Aymée Nuviola, una figura poco conocida en la Isla pero, de ahora en adelante, recordada por la extravagancia de su imagen, el impacto de una voz hermosa y cadenciosa y su arte en el soneo que dejó boquiabiertos a los presentes al interpretar “El ratón” en homenaje a Cheo Feliciano.
En la lista de canciones del espectáculo también se incluyeron algunos temas de la producción musical que sella la nueva etapa musical del exintegrante de la Universidad de la Salsa y que lleva por título “Una nueva historia”.
“Amor bonito”, “Así es Puerto Rico” (en el que actuó el cuatrista Christian Nieves),
“Para celebrar” y “Gracias, salsero” fueron las piezas del nuevo trabajo que marca un nuevo capítulo en la vida del veterano cantante, quien en más de una ocasión reconoció que lanzarse como solista “no es fácil”.
“Hoy estoy solo, no tengo descanso, pero vamos a seguir porque ustedes han querido y me han respaldado”, señaló el orgulloso cagüeño de 64 años.
Para concluir el concierto, Aponte interpretó “Ven rumbero”, tema que hizo junto a la orquesta de Bobby Valentín en el disco que se grabó hace varios años en la cárcel, en compañía de sus amigos Quiñones, D’León y Nuviola.
Mas el punto final se reservó para otro éxito de El Gran Combo, “No hay cama pa’ gente”, con el que el salsero se despidió no sin antes advertir su deseo de encontrarse con su fanaticada pronto en una fiesta patronal.

