¡Suscríbete gratis a Tacómetro!
Para el boxeador profesional Félix “Diamante” Verdejo, la velocidad es algo exclusivo para el cuadrilatero. Por eso, cuando va al volante, el púgil boricua…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
Para el boxeador profesional Félix “Diamante” Verdejo, la velocidad es algo exclusivo para el cuadrilatero. Por eso, cuando va al volante, el púgil boricua prefiere respetar todas las leyes de tránsito y no dejarse seducir por la potencia de su vehículo.
¿Cómo es Félix “Diamante” como conductor?
—Como cualquier otro. No me gusta correr mucho, no me gusta la velocidad. Manejo tranquilo y soy un chico familiar.
¿A que edad comenzaste a conducir?
—A los 19 años.
¿Cuál fue tu primer vehículo?
—Una Mercedes-Benz MR 350 del año 2006 que todavía tengo.
¿Cuál ha sido la experiencia que más te ha marcado al volante en ese carro?
—Cuando la saqué del dealer en Hatillo, iba solo y venía mirándola… Fue una experiencia bonita.
Los carros describen a las personas. Ahora que también tendrás una Dodge Durango, ¿qué dicen estos vehículos de ti?
—Las guaguas son el tipo de vehículos que me gustan. No me gustan los carros deportivos porque son peligrosos y se le calienta a uno la vena. Me gusta ir con calma y que quepa mucha gente.
¿Cuál ha sido la experiencia más incomoda que has tenido en un carro?
—La verdad es que hasta ahora no he tenido malas experiencias.
¿Qué es lo más difícil de guiar en Puerto Rico?
—Las carreteras y que hay mucho tráfico siempre.
Los deportistas se convierten en figuras de ejemplo para los jóvenes y la sociedad en general. ¿Qué mensaje le envías a aquellos que les gusta regatear en la carretera?
—Que no es lo ideal. Cada cual tiene su pasión, pero para eso hay pistas para correr legalmente y no ilegal. Deben seguir las leyes terrenales y estar bien con el pueblo y con los policías. Uno debe andar como buen ciudadano y llevarle el bien a otras personas, no imitar lo malo y seguir por el camino correcto. Le deseo lo mejor del mundo a todo aquel que quiera triunfar en la vida.
¿Qué representa para tu carrera convertirte en la imagen de una marca de carros?
—Es una ayuda para exponer mi personalidad y que me conozca más gente en el mundo y otro público. Lo que buscamos es una nueva oportunidad y una nueva puerta para poder seguir desarrollándome como persona.
¿Cuando eras niño te imaginaste ser la imagen de un carro?
—Nunca en la vida se me pasó eso por la mente, pero bienvenido sea.

