Las flores al servicio de la economía y la globalización
Más allá de su aroma, las flores se han convertido en un activo comercial que genera más de $9 mil millones de dólares anuales a la economía global y crea un…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
Más allá de su aroma, las flores se han convertido en un activo comercial que genera más de $9 mil millones de dólares anuales a la economía global y crea un efecto multiplicador en la creación de empleos y en la aportación al producto interno bruto de ciertos países.
En contexto, según datos del International Trade Center, en el año 2013 los países con mayor exportación de flores sumaron un total de $9,198,630 millones por el envío de este tipo de productos, mientras que en el 2014, según datos reportados hasta la fecha, la industria generó $7,613,378 millones.
No obstante, se estima que este monto es aún mayor, pues no todos los países exportadores han reportado las cifras del pasado año.
A pesar de ser una industria que maneja un capital tan elevado, este monto solo se centra en cinco países del planeta. La lista es liderada por Holanda, cuya participación de mercado en este sector ocupa un 50.45 % ($4,640,301 millones en 2013). Al país europeo le siguen dos países de América Latina que se dedican al cultivo de flores: Colombia con un 14.51 % de exportación ($1,334,597 millones) y Ecuador con 9.10 % ($837.280 millones).
La solidez de este sector, según el profesor Carlos Mora Vanegas de la Universidad de Carabobo en Venezuela, se debe a la alta demanda de las flores impulsada por factores culturales, eclesiásticos y de mercado.
“Siempre habrán consumidores que demandarán [flores] de acuerdo con los intereses, necesidades que se requieren, puede ser para ofrendas a la iglesia, a una persona especial, a seres que se han ido, difuntos en su despedida y recuerdo en su visita a los cementerios, como adornos en una casa, oficina, hospitales, clínicas, entre otros”, esboza Mora Vanegas en su artículo “El negocio lucrativo de las flores” (2009).
De acuerdo con un informe de la Oficina Comercial ProChile, la firmeza de este mercado se solidifica aún más al tomar en cuenta que Estados Unidos (EE. UU.) —principal país importador de este producto con un 14.59 % de participación de mercado— las flores tienen demanda todo el año.
“Las flores son un tradicional regalo en la cultura estadounidense, por lo que son demandadas durante todo el año, pero los días de San Valentín y el día de la madre presentan la máxima demanda anual”, sostiene un informe de la entidad chilena.
En materia de importación, EE. UU. aportó $1,192,830 millones en el año 2013 a la industria de flores global. Esto, en parte gracias al Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de la Droga (ATPDEA, por sus siglas en inglés), que otorga libre impuesto al ingresar al mercado estadounidense ciertos bienes en los que se incluyen productos de la floricultura.
De eso da fe Carlos González Agudelo, director ejecutivo de ProColombia Caribe, quien destacó el mercado de EE. UU. como uno de los principales beneficios para los países exportadores.
“Hay que tener en cuenta que el principal mercado de la flor fresca colombiana es en EE. UU. y tiene un impacto importante en el sur de Florida, particularmente en Miami, donde está el hub de distribución desde donde se reparte a diversas partes del mundo. Es un impacto grande, pues allí se cuenta con sobre 11 mil empleos”, precisó González Agudelo.
Aún así se estima que el nivel de globalización dentro de la industria comercial en general es moderado, debido a que la participación de los países es altamente fragmentada, la propiedad extranjera es escasa, por lo que expertos ven poco probable que este activo domine el mercado comercial a posteriori.
Si bien Mora Vanegas resalta el lucro que obtiene el comercio internacional con las flores, recalca que lo cierto es que solo “es un producto comerciable que ha sido motivo de exportación para países como Holanda y Colombia, por ejemplo, y que generan ingresos favorables para sus productores y hasta para el mismo país en donde se cultivan”.
“La competencia dentro del mercado es alta y estable. La concentración del mercado es baja, significa que hay muchos participantes en el mercado, pero con un solo pequeño porcentaje de participación en el mercado”, reza, por su parte, el informe de ProChile.

