Opinión: Cerveza de Cannabis
Algunos la miraban con recelo, mientras otros evidentemente tenían cara de desaprobación. Pero tengo que decir, en honor a la verdad, que la mayoría ni se…
Por Mariliana Torres @MarilianaTorres
Algunos la miraban con recelo, mientras otros evidentemente tenían cara de desaprobación. Pero tengo que decir, en honor a la verdad, que la mayoría ni se inmutó. Pareció una escena cotidiana que obviamente causa curiosidad. Fue a finales de los noventa en Madrid, mientras disfrutaba de un delicioso almuerzo. La pareja a mi lado decidió acompañar lo ordenado con una cerveza artesanal de cannabis. La singular botella tenía hasta un espacio en la etiqueta donde se indicaba que al raspar la misma con la uña se podía percibir el olor de la planta. Pensé, ¿qué sucedería si en Puerto Rico se vendiera este producto? ¿Dimes y diretes, protestas, órdenes de investigación, ocupaciones, arrestos, titulares y uno que otro evento de cata clandestina?
Han pasado los años y ahora es que en este lado del mundo se intenta por todos los frentes avanzar en la comercialización de ese tipo de cerveza artesanal. El Gobierno federal aprueba su venta siempre y cuando dé negativo a las pruebas de tetrahidrocannabinol o THC, que es el producto químico psicoactivo que contiene la marihuana. Además, la etiqueta no debe hacer referencia ni promover el uso del cannabis. Decenas de marcas están en competencia por el producto que mezcla la planta del lúpulo con el cannabis. Veremos cuando se venda abiertamente en Puerto Rico.
Pero, mientras tanto, nos entretenemos con los noticiarios y las portadas de los periódicos que destacan la “legalización de la marihuana” en Puerto Rico. Llama poderosamente la atención que la mayoría de los titulares internacionales publicados no mencionaron la palabra regulación legal del cannabis para fines terapéuticos y en su lugar destacaron con prominencia y erróneamente que “en Puerto Rico consumir marihuana es legal”. Evidentemente el mensaje tenía la intención de captar a sus lectores, pero no de educar. Es importante que, aprovechando esta coyuntura, la prensa active sus funciones educativas e investigadoras para llevar el mensaje correcto y que el pueblo tenga ante sí toda la información sobre la comercialización de la marihuana para fines terapéuticos. Antes de disparar la primera opinión con premisas erróneas, es importante conocer las implicaciones positivas y negativas de la decisión ejecutiva. Como se trata de la salud de miles de personas que sufren dolores crónicos por trastornos de salud, me parece indignante que el asunto sea despachado o tratado meramente como un issue de campaña política.
Desde el 2013 la prensa viene cubriendo el polémico tema cuya medida legislativa ha sido torpedeada por todos los flancos. Miles de dólares han costado investigaciones y audiencias públicas. Ahora algunos legisladores que favorecieron la consideración de la medida están debajo de sus escritorios porque temen perder votos si opinan sobre la orden del gobernador . Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Cómo podemos educar si el asunto se politiza y no se observa su función medicinal? La prensa debe abordar con mayor prominencia el debate de la comercialización del cannabis para fines terapéuticos de manera que el marco referencial de los ciudadanos sea mas amplio y promueva una opinión seria.
La historia uruguaya del Gobierno de José “Pepe” Mujica es transcendental en el plan educacional. En el 2013, Mujica promulgó que Uruguay se convertía en el primer país de todo el mundo en el que se regulaba totalmente el comerciar de cannabis, permitiendo así la producción, venta y cultivo de esa planta. Mujica emprendió, quizá sin quererlo, una gira de medios de comunicación mundial que para su imagen trascendió positivamente. Tenía los factores de innovación y pertinencia a su favor, por ello su determinación causó júbilo no solo en su Gobierno, sino también en la curiosidad mundial. Por supuesto que hubo críticas y suspicacia en la oposición, pero prevaleció el factor terapéutico. En una entrevista que Mujica concedió a un medio de comunicación europeo dijo: “El problema no es la marihuana, la marihuana es una plaga como es el tabaco. El problema es lo que está detrás de la marihuana: el narcotráfico. Si lo dejamos en la clandestinidad, le regalamos mercado. Lo que defendemos nosotros es que se haga cargo el Estado”. La hipótesis de Mujica de tratar al consumidor de cannabis como enfermo y controlar su consumo dio resultado. Muchos Gobiernos comenzaron a observar e investigar por debajo del mantel la orden considerada por muchos de lunática. Así las cosas, la marihuana ya es legal en 23 estados norteamericanos y en Jamaica se adelanta el debate del cannabis medicinal. ¿Cuál será la página que escriba Puerto Rico?
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