Jefe de Seguridad: El girocóptero voló "bajo el radar"
WASHINGTON (AP) — El girocóptero que aterrizó en un jardín del Congreso estadounidense habría burlado los sistemas de detección porque “al parecer voló…
WASHINGTON (AP) — El girocóptero que aterrizó en un jardín del Congreso estadounidense habría burlado los sistemas de detección porque “al parecer voló literalmente bajo el radar”, dijo el jueves el secretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson, mientras legisladores preocupados buscan explicaciones a lo que sucedió y por qué.
El funcionario consideró demasiado pronto decir si tras el incidente del miércoles deban considerarse cambios en los procesos de seguridad. “Quiero conocer todos los hechos antes de hacer una evaluación de lo que debe hacerse sobre los girocópteros en el futuro”, dijo.
Sin embargo, los legisladores opinan que el incidente expuso un vacío de seguridad, en especial después de que se supo que el piloto, un cartero de Florida de nombre Doug Hughes, fue entrevistado por el Servicio Secreto hace casi dos años. Al parecer la agencia no lo consideró una amenaza, dijo el legislador Elijah Cummings, demócrata por Maryland y el presidente de la Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno en la Cámara de Representantes. El congresista habló el jueves con el director del Servicio Secreto.
“Creo absolutamente que hay un vacío y es un vacío muy peligroso en cuanto a nuestro espacio aéreo”, agregó Cummings. “No quiero que las personas reciban el mensaje de que pueden aterrizar donde quieran”.
Johnson agregó que el Servicio Secreto pasó la información de la entrevista a Hughes a “todas las agencias de seguridad correspondientes”. Reconoció que su primera reacción al enterarse del incidente fue preguntar qué era un girocóptero.
Por su parte, la líder de la minoría en la Cámara de Representantes Nancy Pelosi dijo que el incidente era “increíble”.
“¿Qué salvaguardas podemos usar? No quisiera estar en un lugar donde digamos que es un Capitolio cubierto de acero y tener este tipo de restricciones con la gente que ingresa a él”, dijo la legisladora demócrata a los reporteros. “Sin embargo, es necesario garantizar la seguridad de estas personas”.
El diminuto transporte aéreo no lastimó a nadie, pero el incidente hizo surgir dudas sobre cómo alguien pudo llegar volando desde Gettysburg, Pennsylvania, hasta el Capitolio. Hughes se atribuyó la responsabilidad de los hechos y dijo que buscaba entregar cartas a los 535 legisladores federales para llamar la atención sobre la corrupción en el financiamiento de campañas políticas.
“Somos una democracia. No tenemos enrejado nuestro espacio aéreo, por eso debemos hallar el balance correcto entre vivir en una sociedad abierta y la seguridad y protección de los edificios federales”, dijo Johnson a los reporteros en la sede del Congreso.
El funcionario defendió los protocolos existentes para restringir el espacio aéreo en Washington DC, edificios federales y monumentos. “Tenemos una respuesta federal bien coordinada para lidiar con aquellos que penetran el espacio aéreo restringido sin permiso”, añadió.
Hughes avisó al Servicio Secreto de sus intenciones porque temía que lo pudieran derribar, dijo su amigo Mike Shanahan, quien lo considera un “patriota” al que se le ocurrió la idea hace un año.
En información publicada por The Tampa Bay Times, Shanahan dijo que Hughes temía que los agentes derribaran la pequeña aeronave —la cual portaba el sello del Servicio Postal— y que por eso alertó al Servicio Secreto. El girocóptero aterrizó a media calle del edificio del Capitolio.
“Estaba muy asustado de que lo fueran a matar”, reconoció Shanahan.
Hughes dirigió su pequeña aeronave hasta el Jardín Oeste del Capitolio después de volar en espacio aéreo restringido alrededor del National Mall, informó la policía. El National Malles una zona verde de la capital estadounidense que se extiende entre el monumento a Lincoln y el Capitolio, e incluye el Monumento a Washington y un espejo de agua.
La hazaña, que fue extensamente cubierta por la prensa estadounidense, implicó la entrega de cartas a los 535 legisladores federales para llamar la atención sobre la corrupción en el financiamiento de campañas políticas.
Hughes, de 61 años, trabaja para el Servicio Postal desde hace 11 años. Es casado y tiene cuatro hijos
“Como he informado a las autoridades, no tengo intenciones ni inclinaciones violentas”, escribió Hughes en su portal de internet, thedemocracyclub.org. “Una aeronave ultraligera no es un gran peligro físico, aunque puede presentar una amenaza política a la corrupción. Eso es lo que espero. No hay que preocuparse, me limito a entregar la correspondencia”.
Unas dos horas después que el aparato aterrizó a media cuadra de la sede legislativa, la policía anunció que un equipo especializado lo revisó y que no se había encontrado nada peligroso. Las autoridades retiraron la aeronave del lugar.
La Administración Federal de Aviación dijo que el piloto no contactó a los controladores de tráfico aéreo y que no lo autorizó a entrar a espacio aéreo restringido.


