Reitera Raúl Castro respaldo al derecho de PR a su independencia
El presidente de Cuba, Raúl Castro, reiteró hoy en la VII Cumbre de las Américas, a la que la nación antillana asiste por vez primera, su respaldo al derecho…
El presidente de Cuba, Raúl Castro, reiteró hoy en la VII Cumbre de las Américas, a la que la nación antillana asiste por vez primera, su respaldo al derecho de Puerto Rico a la autodeterminación y la independencia en presencia del mandatario de Estados Unidos, Barack Obama.
En un discurso ante los jefes de Estado y de Gobierno del hemisferio en el capitalino Centro de Convenciones Atlapa, el gobernante caribeño realizó un recuento de la lucha que ha librado Cuba desde el siglo XIX para trazar su propio camino al margen de las ambiciones de dominación de Estados Unidos.
Al igual que lo ha hecho en las cumbres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), fundada en diciembre de 2011 en Venezuela, Raúl Castro reafirmó la postura histórica de Cuba a favor de la autodeterminación e independencia de Puerto Rico, en esta oportunidad ante el presidente estadounidense.
“Será invariable nuestro apoyo al pueblo latinoamericano y caribeño de Puerto Rico en su empeño por alcanzar la autodeterminación e independencia, como ha dictaminado decenas de veces el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas”.
Destacó que la Celac inauguró en Caracas en 2011 “una nueva etapa en la historia de Nuestra América, que hizo patente su bien ganado derecho a vivir en paz y a desarrollarse como decidan libremente sus pueblos y se trazó para el futuro un camino de desarrollo e integración, basada en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común de preservar la independencia, soberanía e identidad”.
El mandatario cubano realizó un recuento de la lucha de los pueblos de América Latina y el Caribe por llevar adelante el ideal de Simón Bolívar de crear una “gran Patria Americana”, con lo que inspiró verdaderas epopeyas independentistas.
Además, detalló cómo desde 1800 “se pensó en agregar a Cuba a la Unión del norte como el límite sur del extenso imperio”.
“En el siglo XIX, surgieron la Doctrina del Destino Manifiesto con el propósito de dominar las Américas y al mundo, y la idea de la Fruta Madura para la gravitación inevitable de Cuba hacia la Unión norteamericana, que desdeñaba el nacimiento y desarrollo de un pensamiento propio y emancipador”, dijo.
El dirigente cubano recordó que después, mediante guerras, conquistas e intervenciones, esta fuerza expansionista y hegemónica despojó de territorios a Nuestra América y se extendió hasta el Río Bravo.
Refirió que luego de largas luchas que se frustraron, José Martí organizó la “guerra necesaria” y creó el Partido Revolucionario Cubano para conducirla y fundar una República “con todos y para el bien de todos” que se propuso alcanzar “la dignidad plena del hombre”.
Al definir con certeza y anticipación los rasgos de su época, agregó, Martí se consagra al deber “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.
Precisamente, indicó Raúl Castro, hace 117 años, el 11 de abril de 1898, el entonces presidente de Estados Unidos (William McKinley) solicitó al Congreso autorización para intervenir militarmente en la guerra de independencia, ya ganada con ríos de sangre cubana, y este emitió su engañosa Resolución Conjunta, que reconocía la independencia de la isla “de hecho y de derecho”. Entraron como aliados y se apoderaron del país como ocupantes.
“Se impuso a Cuba un apéndice a su Constitución, la Enmienda Platt, que la despojó de su soberanía, autorizaba al poderoso vecino a intervenir en los asuntos internos y dio origen a la Base Naval de Guantánamo, la cual todavía usurpa parte de nuestro territorio”, sostuvo al referir que “en ese periodo, se incrementó la invasión del capital norteño, hubo dos intervenciones militares y el apoyo a crueles dictaduras”.
El presidente cubano Raúl Castro repasó lo que ha sido la historia de agresión de Estados Unidos a los países de América Latina y el Caribe hasta ahora, primero con la “política de las cañoneras” y luego del “Buen Vecino”.
“Sucesivas intervenciones derrocaron gobiernos democráticos e instalaron terribles dictaduras en 20 países, 12 de ellas de forma simultánea, fundamentalmente en Sudamérica. que asesinaron a cientos de miles de personas. El Presidente Salvador Allende nos legó un ejemplo imperecedero”, apuntó al recordar, además, que “hace exactamente 13 años, se produjo el golpe de estado contra el entrañable presidente Hugo Chávez Frías que el pueblo (venezolano) derrotó”.
Expresó como “60 años después de la entrada de los soldados norteamericanos en La Habana” triunfó de la Revolución cubana y el Ejército Rebelde comandado por Fidel Castro Ruz el 1 de enero de 1959, y cómo el 6 de abril de 1960, apenas un año después del triunfo, el subsecretario de Estado Léster Mallory escribió que “el único medio previsible para restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las penurias económicas”.
“Hemos soportado grandes penurias. El 77 por ciento de la población cubana nació bajo los rigores que impone el bloqueo. Pero nuestras convicciones patrióticas prevalecieron. La agresión aumentó la resistencia y aceleró el proceso revolucionario. Aquí estamos con la frente en alto y la dignidad intacta”, resumió Raúl Castro con su característica firmeza.
Reveló que ha reitero ahora al presidente Obama “nuestra disposición al diálogo respetuoso y a la convivencia civilizada entre ambos Estados dentro de nuestras profundas diferencias”, y apreció como un paso positivo su reciente declaración de que decidirá rápidamente sobre la presencia de Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo en la que nunca debió estar.
“Hasta hoy, el bloqueo económico, comercial y financiero se aplica en toda su intensidad contra la isla, provoca daños y carencias al pueblo y es el obstáculo esencial al desarrollo de nuestra economía. Constituye una violación del Derecho Internacional y su alcance extraterritorial afecta los intereses de todos los Estados”, sostuvo al manifestar que este y otros elementos deberán ser resueltos en el proceso hacia la futura normalización de las relaciones bilaterales.
El presidente cubano anunció que “continuaremos enfrascados en el proceso de actualización del modelo económico cubano con el objetivo de perfeccionar nuestro socialismo, avanzar hacia el desarrollo y consolidar los logros de una Revolución que se ha propuesto conquistar toda la justicia”.
Además, reiteró que Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de una superpotencia como los Estados Unidos, por lo que consideró positivo que el presidente norteamericano lo haya reconocido.
“Debo reafirmar todo nuestro apoyo, de manera resuelta y leal, a la hermana República Bolivariana de Venezuela, al gobierno legítimo y a la unión cívico-militar que encabeza el presidente Nicolás Maduro, al pueblo bolivariano y chavista que lucha por seguir su propio camino y enfrenta intentos de desestabilización y sanciones unilaterales que reclamamos sean levantadas”, añadió.
Castro que la derogación de la Orden Ejecutiva sería apreciado por la comunidad latinoamericana y caribeña como una contribución al diálogo y al entendimiento hemisférico.


