Fondos buitres acorralan a Puerto Rico
Como un buitre es un ave de rapiña que se alimenta de carne muerta, un fondo buitres viene a ser una firma de inversión con un gusto muy similar: su alimento…
Por Joel Cintrón Arbasetti y John Marino/ Centro de Periodismo Investigativo
Como un buitre es un ave de rapiña que se alimenta de carne muerta, un fondo buitres viene a ser una firma de inversión con un gusto muy similar: su alimento principal proviene de los países en crisis, especialmente de la deuda de las corporaciones públicas. Y esas firmas ya aterrizaron en Puerto Rico, luego de su vuelo por países en crisis económica como Argentina, Grecia y España.
De Puerto Rico, a los fondos buitres les apetece, por ejemplo, la deuda de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), pues el alto costo de la factura del agua les asegura sus ganancias. Ya tres firmas de fondos buitres compraron casi toda la deuda de la AAA.
Les gustan también los Bonos de Obligación General (BOG), con los que el Gobierno pide préstamos amparado en la buena fe, el buen crédito y los impuestos del Estado Libre Asociado. Además, los BOG cuentan con una garantía constitucional de repago.
Estos fondos también desean los bonos de COFINA, los bonos de obligación del Sistema de Retiro, los del Banco Gubernamental de Fomento (BGF) y los de la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT), pero los dos últimos no tienen suficiente oferta de bonos en el mercado para satisfacerlos.
¿Qué no les gusta a los fondos buitres? La deuda de la Universidad de Puerto Rico, debido a la resistencia a subir los cargos de matrícula y por la tendencia demográfica que muestra que cada vez más jóvenes se mudan del país.
Lo que le gusta y no le gusta a los fondos buitre lo precisaron fuentes del sector financiero al Centro de Periodismo Investigativo (CPI), quienes detallaron que actualmente entre un 40 y un 50 % de la deuda del Gobierno de Puerto Rico está bajo control de los fondos de cobertura (hedge funds, en inglés), de los que forman parte los fondos buitres.
“De pronto bajó radicalmente el valor de todos los bonos de Puerto Rico. Ahí llegaron los fondos buitres”. Así describe un asesor de finanzas el reciente interés de estos fondos por los bonos del país.
¿De dónde provienen?
Los fondos buitres son compañías de inversión, principalmente estadounidenses, que pertenecen al grupo de firmas llamadas fondos de cobertura. La U.S. Securities and Exchange Commision (SEC), agencia federal que se supone regule el mercado de valores, no distingue entre fondos de cobertura y los llamados fondos buitres.
La SEC describe a los fondos de cobertura en general como un tipo de fondo que usa estrategias de inversión especulativas con menos regulaciones federales y en los que pueden invertir solo individuos de altos ingresos, a quienes denomina “inversores acreditados”.
Sin embargo, el CPI confirmó que expertos del sector financiero y abogados familiarizados con Wall Street sí distinguen a los fondos buitres de entre los fondos de cobertura,
“Los fondos buitres como tal, son fondos que se dedican a buscar bonos y acciones de compañías y países que ellos creen están bajo presión económica y que tienen un alto riesgo de impago. Pero no todos los fondos de cobertura hacen eso, son solo un subconjunto dentro del universo de fondos de cobertura que se dedican a ese tipo de inversión”, especificó Sergio Marxuach, director de política pública del Centro para una Nueva Economía (CNE).
“Les decimos fondos buitres porque tradicionalmente a ellos no les interesaba para nada invertir en los bonos de Puerto Rico. Si usted va cinco años atrás, ninguno de esos fondos de cobertura estaban ahí. Ellos buscan la crisis y muchas veces, cuando se aprovechan de invertir en esa situación, agudizan la crisis de la entidad en la cual están invirtiendo. Es una forma de invertir que no añade al crecimiento de la economía a largo plazo y cobran cargos muy altos por usar sus servicios”, añadió Stephen Albrecht, asesor financiero de la Unión Internacional de Empleados de Servicio (conocida en inglés como SEUI).
Un ejemplo de cómo los fondos buitres agudizan la crisis es la AEE, donde los bonistas, en caso de una nueva transacción, podrían pedir como garantía los “activos físicos”, es decir, edificios, plantas, maquinarias y terrenos de la corporación pública.
Estrategias especulativas
Los fondos de cobertura y los fondos buitres usan varias estrategias de inversión para aprovechar las crisis económicas. Una de ellas, según la SEC, es la venta corta (short selling, en inglés), una estrategia en la que los inversionistas venden a un precio alto hoy, compran a un precio bajo en poco tiempo —entre seis a nueve meses— y la diferencia es su ganancia.
En Puerto Rico esto se refleja también en la AEE, donde los fondos buitres “lo que quieren es que se reestructure la corporación y poder sacar su dinero lo más rápido posible”, explicó Marxuach.
Añadió que “a ellos lo que les interesa es tener una ganancia rápida, o sea, que a ellos en verdad les importa muy poco lo que pase en la economía de Puerto Rico a largo plazo. Estos fondos están disponibles para proveer liquidez al Gobierno, pero va a ser a un precio mucho más alto de lo que era antes”.
“Puerto Rico ha aumentado su dependencia en inversores no tradicionales que tienden a tener estrategias de inversión a corto plazo, lo cual incrementa nuestro nivel de preocupación”, comentó la casa de corretaje UBS de Nueva York en el informe Puerto Rico Credit and Market Update.
Joel Cintrón Arbasetti y John Marino | Centro de Periodismo Investigativo
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