Opinión: Sí, hay vida después de la pérdida de un empleo
Sabía que iba a quedarme sin trabajo. Ya estaba viendo opciones, pero ninguna se concretó, y por primera vez, fui despedida de un trabajo. Después de casi…
Sabía que iba a quedarme sin trabajo. Ya estaba viendo opciones, pero ninguna se concretó, y por primera vez, fui despedida de un trabajo. Después de casi cuatro años en los que llegué a trabajar hasta 45 días corridos, me dieron un severance package de tres meses y una carta de recomendación. Me tomé una semana para asimilar todo y luego comencé a tocar puertas de conocidos y referidos, sin éxito. Volví a la típica búsqueda en línea a ver qué aparecía, pero también fue infructuosa.
Pasaron los meses y me tocaba tomar una decisión. En esa época, la industria para la cual trabajaba pasaba por cambios y muchas colegas estaban tomando la opción de trabajar de manera independiente. Me uní a esa ola, aunque no por gusto, y abrí mi propia empresa. Llegaron algunos clientes y entre cosa y cosa, pasaron dos años.
Llegó el 2008 y el país pasaba por una depresión económica. En Miami, muchos rascacielos se quedaron sin terminar y otros sin dueños que los habitaran. Me fui a buscar trabajo y conseguí uno de recepcionista que me permitía continuar trabajando los clientes que mantuve. Luego, me busqué un trabajo a tiempo completo, aunque todavía hacía trabajos freelance. Cuando una compañía con quien colaboraba me ofreció un trabajo permanente, lo acepté y fue una de las mejores decisiones que he tomado en los últimos años.
De esa experiencia, aprendí algunas cosas que aquí comparto:
- Mantenga los buenos contactos. No pierda contacto con esas personas que pueden darle una referencia de trabajo o ayudarle a conseguir uno. Si se mudó a los Estados Unidos y esas personas viven en Puerto Rico, búsquelos en las redes sociales y contáctelos cada cierto tiempo para que la relación no se enfríe.
- Ocupe su tiempo en algo productivo. Si tiene oportunidad de hacer algún trabajo voluntario o “pro-bono”, hágalo. Eso le puede abrir puertas, ayudarle a exponerse a nuevos contactos y nuevas posibilidades de empleo. Además, le ayudará a no tener espacios vacíos en su resume.
- Abrase a las oportunidades que puedan aparecer aunque no sean en lo que usted quisiera trabajar. Aun si le ofrecen un trabajo que no es lo que usted tiene en mente o para el cual está sobre-cualificado, considérelo. Dinero es dinero y le ayudará a aliviar la carga económica mientras llega lo que busca.
- Haga networking. Asista a eventos relacionados con su profesión o eventos que realizan sus compatriotas. Puede unirse a grupos de networking en las redes sociales tanto en LinkedIn como en Facebook y usarlos activamente para buscar trabajo y posibles nuevos contactos. No olvide unirse a los grupos de puertorriqueños que están en las redes sociales y asista a los eventos que hacen. Conocerá personas que pueden ayudarle y guiarle en su búsqueda.
Cuatro años más tarde, sigo trabajando con esa empresa que me ofreció trabajo y estoy muy feliz, pues me permite continuar desarrollándome en mi carrera y hacer otras cosas que me gustan, como por ejemplo, escribir este blog. A muchos nos ha tocado vivir momentos difíciles y tomar decisiones importantes relacionadas con nuestra carrera que no siempre son las que queremos, pero no se deje llevar por el pesimismo. Usted llegó a los Estados Unidos en busca en una mejor vida. Tal vez el camino tenga rocas y desvíos, pero le recomiendo que se amarre bien el cinturón porque lo mejor está por llegar. ¡Pa’trás ni pa’ coger impulso!


