---
title: "Opinión: Oídos en tierra"
description: "Al gobernador Alejandro García Padilla le vale lo que se diga en el país, que es lo mismo decir que poco le importa lo que piense la gente. Sí, la gente, por…"
canonical: "https://www.metro.pr/noticias/2015/03/16/opinion-oidos-en-tierra"
section: "Noticias"
author: "Hiram Guadalupe @hiramgp"
author_url: "https://www.metro.pr/autor/hiram-guadalupe-hiramgp"
published: "2015-03-16T03:00:00.000Z"
updated: "2022-02-20T15:12:27.447Z"
publisher: "Metro Puerto Rico"
language: "es"
---

# Opinión: Oídos en tierra

_Al gobernador Alejandro García Padilla le vale lo que se diga en el país, que es lo mismo decir que poco le importa lo que piense la gente. Sí, la gente, por…_

Por Hiram Guadalupe @hiramgp · Noticias · 2015-03-16T03:00:00.000Z

Al gobernador Alejandro García Padilla le vale lo que se diga en el país, que es lo mismo decir que poco le importa lo que piense la gente. Sí, la gente, por aquello de usar el estridente y cacofónico estribillo de campaña que siempre acompaña el discurso oficialista de la dirigencia y militancia del pepedé.

Ahora despacha las críticas a su reforma contributiva aduciendo que quienes refutan los pormenores de su propuesta no solo “desconocen” de qué se trata, sino que lo hacen porque —ha dicho— son opositores del gobierno por afición.

Basta repasar las expresiones del primer ejecutivo durante la entrevista que realizó la pasada semana en Metro para confirmar cómo la insolencia se ha apoderado de él.

Ya no se trata de señalar cómo evasores a un grupo de profesionales del país, a quienes el Ejecutivo adjudica reiteradamente responsabilidad por el desmadre de las finanzas públicas. Ahora también se desentiende de quienes le critican, entre los que hay figuras importantes de su propia colectividad y prestigiosos economistas, tildándolos de “personas que están acostumbradas a que todo, al menor viento de frente, se posponga”.

La tónica de su discurso es contagiosa y ya se apoderó del verbo de la presidenta del Banco Gubernamental de Fomento, Melba Acosta, quien, en días recientes, y en medio de una comparecencia al Senado, despachó las críticas a la propuesta reforma con desdén. “Mucha gente no sabe por lo que está protestando. Vamos a ponerlo así”.

Con su alocución la funcionaria trató de restarles mérito a las decenas de manifestaciones que han ocupado las calles del país en respuesta a la obstinada idea de imponer una reforma contributiva cuyo mayor peso caerá sobre los bolsillos de los sectores trabajadores, profesionales y pequeños y medianos comerciantes del país.

Hay que ser soberbio para pasar por alto las decenas de señalamientos que se han vertido contra esta reforma; hay que ser vanidoso para minimizar las críticas y las propuestas presentadas y referirse a ellas con desprecio al extremo de catalogarlas como meras consignas.

Tanta altivez ha ensordecido a la alta jerarquía del gobierno y ha hecho que estos funcionarios pierdan de perspectiva que los reproches contra su reforma van más allá del impuesto al valor añadido (IVA). Las críticas, señores y señoras gobernantes, es a la propuesta de un nuevo impuesto cuyos recaudos se proyectan solo para pagar la deuda pública y complacer los intereses de los bonistas.

Las críticas son contra la insistencia gubernamental que el único camino para resolver la crisis es la imposición de un impuesto mayor al consumo sin tener siquiera la garantía de la eficiencia que podamos tener en su recaudación. Las críticas son a la falsedad que encierra el discurso que apunta a que un impuesto mayor es la salvación contra la evasión.

También las críticas son contra el empeño del gobierno en no alterar la política de exención contributiva que privilegia a las grandes empresas extranjeras, las megatiendas y a los millonarios que se invitan a residir e invertir su capital en la isla prometiéndoles un paraíso fiscal.

Son, además, contra la idea de seguir pagando la deuda en los términos actuales, negándonos a renegociarla mientras persistimos gobernar bajo las condiciones que imponen las casas crediticias desde el insano mundo de Wall Street.

Al mismo tiempo, las críticas apuntan a la lista de prioridades que marca la agenda del gobierno, en la que se hace ausente un proyecto de país que se centre en incentivar la producción y el empleo, en facilitar el desarrollo de nuestros comercios, en valorar el espacio público y fortalecer los servicios que el Estado ofrece a la ciudadanía.

Hay opciones para resolver la crisis que mantiene secuestrado al país. Hay alternativas que van más allá de un IVA aderezado por una campaña publicitaria que juega con la esperanza del pobre. Pongan sus oídos en tierra, señoras y señores gobernantes.

**Te invitamos a leer estas notas:**

1. [Un muerto y dos atletas heridos en SJ](http://www.metro.pr/locales/ampliacion-un-muerto-y-dos-atletas-heridos-en-sj/pGXoco%21E04yLCCBOXAwk/)
2. [Ricky condena expresiones de famosos diseñadores](http://www.metro.pr/entretener/ricky-condena-expresiones-de-famosos-disenadores-dolce-gabbana/pGXoco%21hXUDrjpXbNNzc/)
3. [Mujer rusa hace concurso para encontrar hombre que la embarace](http://www.metro.pr/insolito/mujer-rusa-hace-concurso-para-encontrar-hombre-que-la-embarace/gmWoco%21sFOSKT0s9wyoyW1SqvHNGw/)

---

Contenido de Metro Puerto Rico. Versión canónica en HTML: https://www.metro.pr/noticias/2015/03/16/opinion-oidos-en-tierra — al citar o enlazar, usar esa URL.
