Religiosos abandonan mesa de reunión con el gobernador

Por Lyanne Meléndez García

Por Inter News Service

15 feb 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

Por Lyanne Meléndez García

El portavoz de la organización Puerto Rico por la familia, César Vázquez, y el pastor Ricky Rosado, abandonaron esta tarde la mesa de reunión con el gobernador Alejandro García Padilla sobre el reclamo contra la educación con perspectiva de género por entender que “es una falta de respeto” y que no se ha llegado a ningún acuerdo.

A ellos se les sumó momentos después el presidente de la Fraternidad Pentecostal (Frape), Alberto Rodríguez, y el obispo de Arecibo, Daniel Fernández.

“Lo que ha pasado allá adentro es una falta de respeto para los hombres y mujeres que entraron a esa reunión y para el pueblo de Puerto Rico”, sentenció Vázquez en su mensaje al público que aún espera que culmine la reunión para conocer los resultados.

El mandatario está reunido en La Fortaleza con un grupo de personas de diferentes denominaciones religiosas y comunitarias tras estos llegar con una marcha masiva que recorrió desde el lado sur del Capitolio en contra de implementar un currículo con perspectiva de género.

“Hablan de diálogo… qué diálogo. Esto es una imposición del poder, por aquellos que tienen el poder y que intentan hacer un asalto a la humanidad de nuestros hijos porque se creen que tienen ese derecho”, reclamó el cardiólogo Vázquez al convocar a las personas a que trasladen sus planteamientos a los municipios y escuelas.

Por su parte, el pastor Rosado abandonó la reunión varios minutos después y dijo a los medios que “hasta ahora no hay nada positivo allá adentro”.

“Estamos hablando de unos puntos básicos y para mi es fácil si los queremos negociar, decirle al Departamento de Educación que lleguemos a un acuerdo en qué es la perspectiva de género y qué es la equidad y ni siquiera a eso estamos llegando”, expresó el religioso.

La delegación de líderes religiosos y comunitarios llevó una carta con propuestas de que se restituya la Ley 82 de que las iglesias tengan escuelas; en contra de la regulación del “homeschooling”; y que no se establezca la educación con perspectiva de género.

Sin embargo, Rosado señaló que aún no han llegado a ningún acuerdo por lo que decidió retirarse.