Opinión: Ay nena, ya todos sabemos que te hicieron “bullying”
No quiero dejar pasar este momento en el que el tema de Miss Universe está en boga, para compartir con ustedes cuánto detesto que lo único que todos sabían de…
Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa
No quiero dejar pasar este momento en el que el tema de Miss Universe está en boga, para compartir con ustedes cuánto detesto que lo único que todos sabían de nuestra representante es, que le hacían “bullying” en la escuela porque era gordita.
Esa muchachita tiene mi edad (literalmente soy mayor que ella por dos días), así que yo sé los chistes que se hacían en su época y sé cuán cruel se podía ser. También sé cómo se siente que te molesten. Pero no tiene sentido que eso sea lo que defina a nuestra representante en un certamen donde tienes que tener más seguridad que un aeropuerto en el 2001.
Déjeme explicarme. Además de que considero que en los últimos años el término “bullying” se ha prostituído, considero que la mayoría de nosotros en algún momento fue “víctima” de “bullying”. Por ejemplo, me acuerdo que en octavo me molestaban porque mi hermano era el que me sacaba las cejas y las tenía súper cuadradas. Parecía un nenito, así que le dije a mi mamá que me llevara al salón de belleza para que me las arreglaran, aunque, en honor a la verdad, a mí me gustaban. También me molestaban porque era una “tomboy”, me dolía y me enfogonaba, pero seguí viviendo.
Entonces, si a usted nunca le hicieron “bullying” cabe la posibilidad de que eso ocurriera porque usted era el jodedor. Esta etapa también la viví. En décimo grado yo vivía para molestar a una nena sin razón alguna. Ella era la que le recordaba las tareas a las maestras. Además, ella tenía una agenda en la que anotaba todo, absolutamente todo, y yo vivía para esconderle esa agenda y entrégasela solo cuando estaba al borde de la “locura” porque no la encontraba (mala mía, Andrea… En serio, mala mía). Hoy esa nena está matando en todo lo que hace, es exitosa, y punto.
Ni ella por su agenda, ni yo por “tomboy” nos definimos por ese “bullying” que recibimos. ¿Por qué Gabriela Berríos tenía que decir que fue víctima de “bullying” en todas las entrevistas? ¿Para que la miraran con pena? Si su meta era que la vieran como una inspiración pues, en mi opinión, falló… Nena, ya todos sabemos que te hicieron “bullying”, ¿qué más podemos saber de ti?
Mija, yo entiendo que eras gordita y rebajaste. ¡Qué bueno! Pero sería mejor que te conocieran por cosas que no se definen por tu físico: tus talentos, tu desempeño ayudando gente, porque estudiaste administración o hasta por dejar el carro en Condado después de una noche de pachanga intensa (oh wait, no, eso último no)… Que te reconozcan por lo que sea mamita, por lo que tu quieras, pero no porque te molestaban.
No es que nunca lo mencione porque, obviamente, el hecho de que rebajó más que Molusko es un logro, y es muestra de que cuando se propone algo lo logra, pero eso no es lo que la debe definir. Lo dijo todas las veces que tuvo una cámara de frente y lo dijeron cuando le entregaron el premio por salir linda en las fotos con Photoshop. La representante de esta joya caribeña debe ser recordada por algo más que haber superado el “bullying”.
Ese concurso es para muchachitas seguras. Que si les hacían “bullying” ellas respiraban hondo y seguían caminado. Es más, ¿quién ganó? La antipática. La que, de seguro, escuchaba otra vez la historia del “bullying” de Gabrielita y se reía.
Mi niñas (porque yo creo que esta columna es más para la nenas), a todas nos han dicho algo en algún momento que no nos gusta, que nos hiere y que nos hace sentir peor que el alcalde de Corozal cuando vio las fotos artísticas de su hija… ¿Usted quiere más insultos que los que yo recibo cada semana al publicar una columna? Pero eso no nos puede definir, eso no va para el resumé, usted no puede llegar a un lugar y decir “Hola, soy fulana, represento a todo un grupo de ciudadanos y lo más importante que he logrado en mi vida es superar el bullying”… Eso está nítido, pero no puede ser por lo que te recuerden.


