Opinión: Cuba, nuestro last call

Ayer la cotidianidad noticiosa que con frecuencia nos aburre sufrió un golpe. Un golpe duro pero positivo: Washington y La Habana anunciaron el…

Por Rafael Lenín López @LeninPR

17 dic 2014, 11:00 pm 2 min de lectura

Ayer la cotidianidad noticiosa que con frecuencia nos aburre sufrió un golpe. Un golpe duro pero positivo: Washington y La Habana anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
 
Recientemente el mundo recordó la caída del Muro de Berlín hace 25 años. Repasamos todos aquellas imágenes, con la calidad correspondiente a la tecnología de la época, sin saber que nuestra generación sería testigo de un evento similar, con la diferencia de que la noticia “rompió” ayer en las redes sociales.

El histórico llamado del entonces presidente estadounidense, Ronald Reagan, “Mr. Gorbachev, tear down this wall”, tuvo su equivalente ayer cuando el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en español: “Todos somos americanos”.

Aunque no se proclamó el fin del bloqueo, los anuncios hechos por Obama y Castro representan un paso histórico que ya tienen un impacto en el mundo y que en nuestra región caribeña producirán cambios enormes.

He ido varias veces a Cuba.  He recorrido la isla, desde La Habana hasta Santiago. He comprendido su resistencia, aprendí a valorar la riqueza de la que gozan en tantos aspectos de su vida y reconocí con ellos que la falta de lo innecesario en la vida saca en muchas instancias lo más bello y productivo del ser humano.   Allí vi de primera mano que es falso que la gente tenga miedo de opinar y ver con esperanza un futuro distinto, pero que no sea contrario a una sólida identidad nacional producto de décadas de lucha fuerte. Observé ciudades con infraestructura envidiable, mejor que la que vemos en muchos de nuestros cascos urbanos, aunque no lo crea.

Por esa experiencia de primera mano, considero que es extraordinario el anuncio que se ha hecho. Cuba ha querido salir hacia adelante, pero un bloqueo que solo se mantiene por mentalidades arcaicas se lo ha impedido. Lamentablemente, por lo visto con las reacciones de los líderes congresionales republicanos y sus constituyentes (algunos del propio exilio cubano), ese embargo creado por ley no tendrá un fin en el futuro cercano.

Sin embargo, el restablecimiento de las relaciones por la vía ejecutiva será suficiente para que un país con un gran potencial tome lo más mínimo que se le ofrezca para sacarle el más amplio provecho.

Para Puerto Rico este es un episodio de un gran reto.  Temo, sin embargo, que no lo asumiremos. Al menos no veo indicios de ello. Llevamos 20 años tratando de articular un plan económico tras la salida de las empresas por la 936 y nuestro desarrollo ha estado sujeto a los ciclos electorales de cada cuatro años.

Al parecer, a nuestro país este evento lo ha cogido desprevenido. Este es un last call para nuestra clase política. De lo contrario, seguiremos siendo “el ala que cayó al mar”.