Moody"s alerta que “crudita” pone en peligro colocación de bonos
La agencia acreditadora Moody’s Investor Services informó que las enmiendas aprobadas por la Legislatura al Proyecto de la Cámara 2212 (llamado la “crudita”)…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
La agencia acreditadora Moody’s Investor Services informó que las enmiendas aprobadas por la Legislatura al Proyecto de la Cámara 2212 (llamado la “crudita”) amenazan con frustrar la venta prevista de bonos con la que se espera dar liquidez al Banco Gubernamental de Fomento (BGF) por medio del pago de $2.2 millones en deudas de la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT).
De acuerdo con un boletín de la agencia publicado ayer, “dependiendo de las características de madurez y de seguridad de los bonos, estos límites amenazan con frustrar la venta prevista, dado que los inversores en valores de Puerto Rico han exigido altos rendimientos en los últimos meses”.
Y es que, según Moody’s, si bien la transacción aprobada por la Legislatura ayudarían a mantener la liquidez del BGF de $ 2.2 mil millones de capital e intereses de los préstamos, diversas enmiendas impuestas en la medida retrasarán, e incluso puede prevenir, la emisión de bonos, y otorgar una nueva degradación al crédito del BGF y el de Puerto Rico, que se basa en la liquidez continua de banco.
En síntesis, “la crudita” establece un aumento al arbitrio al barril del petróleo de 68 %, lo que elevaría el impuesto de $9.25 a $15.50 por barril. Este aumento fungiría como repago para la emisión de bonos que se haría a través de la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI) que se convertiría en el pagador de la deuda de la ACT con el BGF.
Sobre esa movida, Moody’s indicó que AFI es un emisor atractivo debido a que no está legalmente autorizado para reestructurar la deuda en virtud de una Ley 71 (Ley para el Cumplimiento con las Deudas y para la Recuperación de las Corporaciones Públicas de Puerto Rico) que fue aprobada en la isla en verano.
Entre las condiciones expuestas en la medida a las que Moody’s levantó bandera, fue la cláusula a que el aumento esté subordinado al debate de la reforma contributiva que se debatirá próximamente en la isla. Asimismo, señalaron la eliminación de una provisión para los ajustes por inflación anuales al impuesto sobre el petróleo. Una tercera enmienda a la que la agencia le puso el ojo fue a que los límites prestatarios del costos de los bonos esté subordinado a un pago de interés de un 8.5 % y que requiere un tipo de emisión de al menos 93 centavos por dólar.
Según Moody’s, estas enmiendas podrían ser eliminadas durante las próxima sesión legislativa en enero en aras de que se logre hacer de emisión de AFI en febrero.
En caso de lograr la venta, los nuevos bonos productos del aumento al arbitrio del petróleo contribuirían a mantener la liquidez del BGF, que sirve no solo como agente fiscal del Gobierno central, sino también como su depósito de fondos.
De hecho, en días reciente el BGF informó que su liquidez al 31 de octubre se ubicó en los $2.1 mil millones divididos en valores, depósitos bancarios e instrumentos del mercado monetario.
No obstante, la falta de pago por parte de la ACT pondría al banco en un camino hacia insuficiencia de sus reservas en un momento en que se enfrentaría a una creciente presión de sus propios requisitos de servicio de deuda, indicó Moody’s.
El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, dijo el 12 de diciembre, que iba a firmar el proyecto de ley a pesar de las condiciones establecidas por la legislatura que impiden una venta de bonos. Sin embargo, hasta ayer el funcionario no había recibido el proyecto para su firma.

