Microempresas para fortalecer a Caimito

Las nuevas ideas e innovaciones no se dan solo en los corazones de las ciudades. Por el contrario, es también en las áreas rurales de los cascos urbanos donde…

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

20 oct 2014, 11:00 pm 2 min de lectura

Las nuevas ideas e innovaciones no se dan solo en los corazones de las ciudades. Por el contrario, es también en las áreas rurales de los cascos urbanos donde el emprendimiento puede dar paso a la transformación de las comunidades. Con esa idea de desarrollo el Centro Sor Isolina Ferré, en el barrio Caimito de San Juan, espera poder inyectar crecimiento económico en la zona mediante la aplicación de microempresas comunitarias.

En palabras de Jennifer E. Rodríguez, directora del Programa de Incubadora de Microempresas Comunitarias Surcos, que forma parte del organismo, “la incubadora de microempresas comunitarias es una estrategia de desarrollo económico comunitario que pretende reducir los niveles de pobreza y desempleo”.

“Utilizamos el modelo creado por el psicólogo social comunitario Nelson Reyes del Valle. Esta estrategia  pretende amortiguar la situación del país viabilizando actividad económica local empresarial con la creación de nuevas microempresas y puestos de trabajo destinados a personas de las comunidades marginadas”, explicó.Y es que, según indicó, “la idea es crear un proyecto que a largo plazo sea sostenible como un ente de apoyo y continuo centro de capacitación, asesoría y acompañamiento en la sustentabilidad”.

“(El programa) debe ayudar a cambiar  el paradigma de la dependencia gubernamental. Este es parte del enfoque principal del modelo de incubadoras de microempresas comunitarias que, además de acompañar el establecimiento de las empresas, propicia un sentido de compromiso y reinversión en la misma comunidad”, añadió.

La idea inició en el 2008 con cinco ciclos de participantes y en enero de 2015 se dará paso al sexto ciclo del programa.

“El impacto económico obtenido ha sido uno significativo en la comunidad y áreas cercanas con 35 empresas operando (y) se han creado 40 empleos directos. En el proceso de espera de establecerse tenemos 42 empresarios que se encuentran en permisos, logística, entre otros. Se ha impactado a por lo menos 145 personas de la comunidad y, en algunos casos, a microempresas establecidas, que se han educado en el procedimiento de la legalización”, detalló Rodríguez. Para seguir con este impulso, la directora del programa mencionó que se dará paso a una nueva ola de talleres para convertir alguna idea de negocio en un proyecto concreto y que este sea parte de las microempresas que benefician a Caimito y sus área limítrofes.

“Este nuevo ciclo de talleres, también conocido como preincubación, está dirigido a todas las personas que se han planteado alguna vez la posibilidad de establecer su propio negocio,  pero no se atreven o piensan que su idea no está del todo definida”, sostuvo. En esta ocasión, esperan dar paso a ideas de negocio en las áreas de distribución, servicios para envejecientes, manufactura, turismo, agricultura y energía renovable.

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