No escampa para el alcalde de Dorado
Dorado lío. Denuncian la construcción de obras sin permisos en el Gran Parque.
Por Juan Carlos Melo @melodicespr
A las irregularidades en el manejo de las finanzas del Municipio de Dorado, reportadas la semana pasada por la contralora Yesmín Valdivieso, se suman ahora una serie de denuncias que vuelven a colocar en el ojo público al alcalde de dicha municipalidad, Carlos López Rivera, y a su “niño bonito”, el Gran Parque Agroturístico, Ecológico y Recreativo El Dorado.
Metro supo que algunos de los proyectos que el alcalde prevé desarrollar en el parque, y para los cuales ya inició trabajos, aún no cuentan con todas las aprobaciones de las agencias gubernamentales pertinentes.
Uno de los endosos que precisa el municipio para la construcción de varios proyectos, entre estos una agrohospedería, es el del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP).
La directora del Programa de Arqueología y Etnohistoria del ICP, Laura del Olmo, afirmó a Metro que sin tener los permisos correspondientes el municipio comenzó a construir obras en un terreno donde se han detectado yacimientos arqueológicos de indígenas taínos y pretaínos que datan de la época de 1,200 a 1,500 años después de Cristo.
“Los hallazgos se detectaron por la remoción de terrenos que se hizo sin permiso en la zona”, afirmó Del Olmo, quien añadió que el ICP objetó la recomendación ambiental de la División de Arqueología y Conservación Histórica de OGPe en una carta emitida el 25 de octubre de 2013.
“El proyecto no tiene los endosos del Instituto de Cultura Puertorriqueña y no los tendrá hasta que concluya el proceso de excavación de terrenos”, el cual, aseguró Del Olmo, está a cargo de la arqueóloga Virginia Rivera, quien fue contratada por el municipio.
Desde el 2008 y bajo la administración de Aníbal Acevedo Vilá, el Municipio logró mediante un acuerdo a 30 años con la Autoridad de Tierras (AE) el arrendamiento del terreno que alberga el Gran Parque El Dorado.
La AE otorgó la parcela con la intención de que el municipio desarrollara proyectos agrícolas y ecoturísticos. Los terrenos son con opción a compra, y en el 2011 (bajo el gobierno de Luis Fortuño) AE le aprobó la venta de las 854 cuerdas al municipio por un valor $4.8 millones.
Según el director de la AE Salvador Ramírez Cardona, el precio “lo convino la Junta de Gobierno (de la administración) pasada basado en una tasación de aquel momento”.
En la actualidad, el Gran Parque cuenta con un área recreativa para niños, machinas, un gimnasio al aire libre, una casa solar, una cancha de voleibol, parques de béisbol, fútbol y hasta un área para pasear a caballo, practicar kayak, correr go-kart y fourtrack “por toda la finca”, detalló uno de los trabajadores del parque.
El alquiler de fourtracks mantiene preocupada a la directora del ICP, quien entiende que el recorrido del vehículo, por cuyo uso de hora y media se cobra $40, impacta las zonas de hallazgos arqueológicos.
No obstante, en la finca ubicada en el barrio Mameyal y delimitada al sur y al este por el río Cocal, y al norte y al oeste por la PR-165, el alcalde prevé la construcción de una plaza del mercado, una cancha de tenis, un campo de golf de tres hoyos, un anfiteatro al aire libre y bajo techo, un mariposario, una plaza acuática, una finca de plátanos, un centro de composta, una ecohospedería de 25 habitaciones y un parque eólico.
Estos dos últimos proyectos aún no cuentan con el aval del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) ni del Departamento de Turismo, según consta en documentos de OPGe suministrados a Metro.
En comunicación del 17 de diciembre de 2013, en la solicitud de consulta de ubicación de la OGPe, el DRNA expuso que “no recomienda el proyecto propuesto, debido a que la información y datos presentados no atienden ni discuten adecuadamente los aspectos bajo la jurisdicción del DRNA”.
El secretario auxiliar de Permisos de Recursos Naturales, Nelson Velázquez, dijo a Metro que para esos terrenos se han propuesto varios proyectos y que actualmente están evaluando un documento ambiental que el municipio entregó en el 2013 y sobre los cuales el DRNA expresó que una de sus preocupaciones es la situación de que “el río (El Cocal), que pasa por la finca, se considera cauce y es inundable. Ellos (el municipio) están en conversación con la Junta de Planificación para ver si van a modificar los planos de inundabilidad”, destacó Velázquez.
Entre tanto, Turismo informó, en carta enviada al OGPe el 28 de enero de 2014, que “no endosa los proyectos ni recomienda que se otorgue un certificado de cumplimiento ambiental”.
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