Fidelidad de los puertorriqueños conmociona a Ana Gabriel
Por Edgar Torres
Por Edgar Torres
Luego de cinco años de ausencia de los escenarios boricuas, la cantautora mexicana Ana Gabriel protagonizó una exquisita velada en el Coliseo de Puerto Rico.
La artista demostró ser dueña y señora del recinto, pero se llevó la sorpresa mayor, porque la fidelidad de los puertorriqueños la dejó estremecida.
La cita musical inició a las 8:42 de la noche del sábado con “Soy como quise ser”. Contrario a la mayoría de las figuras del mundo del entretenimiento, Ana Gabriel fue casi puntual. No logró la hazaña, porque -según dijo- esperó que su público se acomodara en los asientos.
“Destino” y “No te hago falta” provocaron desde el comienzo que los asistentes reafirmaran su admiración y respeto por la vocalista, respondiendo con aplausos.
En sus primeras palabras, la artista resaltó la hospitalidad de los puertorriqueños. “Sé que Puerto Rico, siempre, siempre me ha dado ese cariño”, comentó emocionada.
La solista manifestó que selecciona el repertorio de acuerdo con el país que visita, mas aclaró que pretendía conseguir “una sola energía”, convirtiéndose en la amiga, la novia, la pareja de “todos ustedes” con la música. “Quiero volverme cómplice del sentir de ustedes con las canciones”, insistió.
La multitud comenzó a solicitar melodías como “El cigarrillo” y “Luna”, sin embargo, Ana Gabriel se hizo primero la desentendida, y luego les dijo, “esa no la voy a cantar”. Todo como broma o táctica, pero no tuvo más remedio que confesar, “todas las voy a cantar”.
Ana Gabriel preguntó si en la isla preferían el merengue o la bachata. Inmediatamente, la artista aclaró no ser intérprete de bachata, pero deslumbró con “Pacto de amor”.
Acompañada por un mariachi -que siempre estuvo en el escenario- la cantante dejó perplejos a los espectadores con “Sin problemas”.
Alguien del público le entregó la bandera mexicana y, acto seguido, ella preguntó por la puertorriqueña, que llegó a sus manos un poco más adelante del show.
Reveló que “me vuelvo ciudadana del país que piso, pero nací en esta patria, México” y, además, enfatizó que estando descalza, “este polvito me llevo conmigo”.
Ana Gabriel, quien llegó a pedir excusas por si hablaba demasiado, destacó que los aplausos son importantes, pero “en mi caso es importante pisar la tierra a la que llego”.
La oferta musical continuó con “A pesar de todos”, “Tú lo decidiste” y “Es demasiado tarde”.
Ana Gabriel recurrió a cinco ‘medleys’ para enlazar magistralmente sus temas “A tu lado”, “Soledad” y “Mar y arena”; Cómo olvidar”, “Ahora” y “Huelo a soledad”, “Mi Talismán”, “No entiendo” y “Hasta que te conocí”, enloqueciendo a la audiencia. Con la misma entrega cantó “Cosa del amor” (con una corista) y “Evidencias”, y “Amor”, “Ni un roce” y “Ay amor”.
Antes de “Hasta que te conocí”, la protagonista del concierto hizo un preámbulo para expresar la preocupación que sintió por sus compañeros y compatriotas Vicente Fernández, Joan Sebastian y Juan Gabriel, quienes estuvieron alejados de los escenarios temporeramente por condiciones de salud, por lo que necesitaba las buenas energías y bendiciones de los puertorriqueños.
Aprovechó la ocasión para comentar que luego de cuatro décadas de trayectoria ansía “vivir como mujer” y visitar como turista los países que ha conmocionado con su música. “Quiero recorrer países como María Guadalupe (su verdadero nombre)”, precisó.
La diva mexicana -prefiere que no la llamen así- mencionó que, aunque no está en sus planes, quisiera retirarse con dignidad y con el amor de su público.
Ana Gabriel levantó a la gente de sus asientos con el tema “Hice bien quererte”, para luego dejarlos en un trance con “Y aquí estoy”, “Luna” y “Quién como tú”.
Justo durante la interpretación de su clásico “Simplemente amigos”, Ana Gabriel captó las emociones de sus cómplices en un ‘selfie’.
“Pecado original”, “Mariachi con tambor” y “En la oscuridad” pusieron punto final a más de dos horas de ensueño.


