Casa Yoga se une a Save a Sato para recaudar fondos
Información Los interesados en participar de las clases de yoga profondo Save a Sato se puede comunicar al 787-600-3429. Asimismo, todo el año se reciben…
Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa
Información Los interesados en participar de las clases de yoga profondo Save a Sato se puede comunicar al 787-600-3429. Asimismo, todo el año se reciben donaciones en la siguiente dirección: Save a Sato Foundation PO Box 37694 San Juan, Puerto Rico 00937-0694
No es necesario buscar. Solo se necesita caminar por las calles de Puerto Rico para comprobar que la sobre población de perros es evidente.
Es por eso que existen fundaciones como Save a Sato, una organización sin fines de lucro que se dedica a rehabilitar, cuidar y vacunar a los perros que han sido abandonados en las calles.
“Save a Sato es un albergue de animales sumamente pobre y depende de donaciones para ayudar a los animales”, expresó Sylvia Bedrosian, una de las integrantes de la fundación, y añadió que además de recibir los perros que las personas les llevan, muchas veces la gente tira los perros por encima de la verja del lugar.
Ante la falta de recursos para poder cuidar a todos los animales, y según dijo Bedrosian, este próximo domingo 28 de septiembre de 9:00 a.m. a 3:30 p.m., Casa Yoga ofrecerá 5 clases corridas de yoga y una de Zumba. Esto mientras los presentes pueden disfrutar de un bazaar de accesorios para mascotas y muchas otras sorpresas.
Las propietarias de Casa Yoga, Wilmarie Delgado y Dennice Miner, se ofrecieron para cooperar con Save a Sato ya que ambas tienen mascotas rescatadas, por lo que se sienten muy identificadas con la causa.
Casa Yoga reunirá a los principales maestros de los centros de yoga en Puerto Rico en sus instalaciones en la calle Sagrado Corazón, esquina calle San Antonio #521. Para participar de las clases se espera un donativo de $20 por persona que irá directamente a la fundación Save a Sato.
Bedrosian explicó que además de las donaciones en comida, Save a Sato necesita recursos económicos. “Por ejemplo, ahora mismo hay una deuda de $14 mil con uno de los veterinarios”, dijo la joven, y añadió que Gloria Martí, presidenta de la fundación, recientemente se encargó de transportar a 22 perros para Estados Unidos ya que no tiene los recursos en su refugio en Carolina.
Vea también estas notas:


