Embajadores del nuevo linaje de empresarios de Puerto Rico
Las grandes innovaciones siempre comienzan con una idea. Y si a ese pensamiento se le añade dedicación, los resultados pueden llegar a ser transformadores. De…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
Las grandes innovaciones siempre comienzan con una idea. Y si a ese pensamiento se le añade dedicación, los resultados pueden llegar a ser transformadores. De eso dan fe tres jóvenes boricuas que serán los embajadores de Puerto Rico durante la más reciente convención anual de la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos (USHCC, por sus siglas en inglés) que se celebrará del 21 al 23 de septiembre en el estado de Utah.
Cindy Cruz de Agropek, Rochele Montalvo de RCPan Inc. y Alexander Medina de Latte Brands, fueron escogidos entre 25 nuevos empresarios para formar parte de este evento mediante un programa de apoyo financiero impulsado por la Oficina de Asuntos de la Juventud (OJA) de Puerto Rico en conjunto con la USHCC.
Según contaron a Metro, sus respectivos negocios nacieron de la necesidad laboral y de la urgencia por mayor superación.
En el caso de Cindy Cruz, de 28 años y natural de Ponce, haberse quedado sin trabajo en el 2010, la llevó a experimentar con una industria opuesta a su preparación universitaria: la agricultura. Aunque cuenta con una bachillerato de doble concentración en contabilidad y psicología forense, la joven madre de tres infantes encontró en la tierra el sustento que requiere para su familia.
“Cuando mi esposo se fue a Afganistán, fui a una actividad de la Cámara de Comercio en Ponce, cuando Abel Misla era el presidente. Él habló de la cartografía del sur y dijo que había cinco vectores económicos importantes en el área. El primero salud y el segundo agricultura. Tenía los terrenos en Peñuela y empecé a buscar. Me dijeron que no miles de veces, pero seguí insistiendo”, contó Cruz al tiempo que añadió que para dar el salto con su empresa vendió su casa.
Una historia similar atravesó Rochele Montalvo de 27 años y residente en Aguada. En su caso, sus estudios en comunicación no la llevaron al mundo laboral que esperaba. Sin embargo, al ser hija de panaderos, vio en la harina su catalítico económico.
“Me he criado en el negocio toda la vida y lo aprendí. Yo estudié comunicaciones, pero rápido que me gradué en el 2009, en agosto empecé la empresa. Conozco el campo y hago lo que haya que hacer. Antes había muchas panaderías, pero debido a los costos de luz y permiso es bien difícil poder tener un horno para poder vender pan”, explicó la joven que se dedica a la producción y distribución de la masa de pan cruda a pequeños comercios.
Mientras que para Alexander Medina, de 24 años y natural de Corozal, la idea de hacer mercadeo con el café le llegó tal si fuera una epifanía.
Su novia, Mária del Mar Pérez, había tomado clases de barrista y lo acompañó a una actividad de una empresa a ofrecer sus servicios de cáterin de café. Allí, ella practicó su arte en el café con el logo de la compañía. Medina vio el agrado de los presentes con la iniciativa y prontamente vio potencial empresarial.
“Dije contra eso es súper buena idea porque hago publicidad y la vez presento café de producción artesanal. Yo quería hacer un producto que impacte los cinco sentidos y el café lo logra. Y con esta idea ahora vez una marca y, literalmente, la consumes”, explicó el joven que estudió artes gráficas en la Escuela de Artes Gráficas en San Juan.

