Opinión: D3S.5: Necesitamos depender menos del gobierno
Esta semana en el Nonprofit Institute Bootcamp 2014 se dieron cita más de 100 líderes de organizaciones sin fines de lucro para participar de varios seminarios…
Por Olvin Valentín @olvinvalentin
Esta semana en el Nonprofit Institute Bootcamp 2014 se dieron cita más de 100 líderes de organizaciones sin fines de lucro para participar de varios seminarios y conferencias dirigidas al desarrollo de sus instituciones pese a los retos de nuestra economía actual.
Una de las conferencias más comentadas fue la del Ing. José M. Izquierdo, presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, quien habló sobre el rol de la empresa privada en el tercer sector. Con Izquierdo coincidieron muchos de los asistentes y conferenciantes sobre la necesidad de que las organizaciones sin fines de lucro se dirijan cada vez más hacia la sustentabilidad y a establecer alianzas con el sector privado y menos hacia la dependencia del gobierno.
Existen muchas oportunidades para proyectos de interés social. Solo requieren que seamos más creativos, pensando fuera de lo ordinario y que busquemos donde antes no lo hacíamos. Más allá de solicitarle dinero al gobierno, las organizaciones pueden crear campañas novedosas para recaudar donaciones del público, utilizando las redes sociales y estrategias que atraigan la atención de los posibles donantes. Un ejemplo de ello es la reciente campaña del Ice Bucket Challenge, que en un mes recaudó más de 40 millones de dólares (38 más que ese mismo mes el año pasado).
Por otro lado, también se puede recurrir a la empresa privada. Pero en lugar de solo solicitarles una donación, debemos pensar en desarrollar relaciones. Eventos especiales, programas institucionales o campañas de servicio público son algunos ejemplos de modos en que, si lo planificamos estratégicamente, se puede integrar un auspiciador y crear vínculos profesionales a largo plazo.
No es un secreto que la situación económica en Puerto Rico presenta un panorama oscuro para quienes dependen de las finanzas públicas. Por lo menos para la mayoría. Y como dice el refrán popular “la soga parte por lo más finito”, los fondos destinados a programas sociales son los primeros en ver recortes. Así paso con los donativos legislativos, ya que la gran parte de las organizaciones sin fines de lucro recibieron reducciones sustanciales en sus donativos. En algunos casos se puede observar una desproporción donde se asignaron grandes sumas a una entidad y exageradamente menos a otra que ofrece los mismos servicios. Pero esa no es la norma, sino casos particulares del juego político puertorriqueño. Felicidades a esas entidades que logran entrar a ese club. Para el resto, cada vez hay menos dinero del gobierno para ayudarles en sus gestiones sociales. De ahí la importancia de moverse en otras direcciones.
Ya en columnas anteriores les he comentado que debemos reinventarnos, buscar otras vías para alcanzar nuestras metas y aprovechar las herramientas que tenemos a nuestra disposición en beneficio de las causas que nos interesan. En fin, debemos aspirar a una verdadera autonomía fiscal, en la que podamos desarrollar y mantener programas o proyectos sin la dependencia al gobierno a la que tanto estamos acostumbrados.


