¿Por qué son tantos en educación especial?

La cifra 160,000 Cantidad de estudiantes que están bajo el programa de educación especial en la isla, según datos del DE

Por Sarah Vázquez @SarahFVazquez

27 ago 2014, 12:00 am 2 min de lectura
¿Por qué son tantos en educación especial?

La cifra 160,000 Cantidad de estudiantes que están bajo el programa de educación especial en la isla, según datos del DE

Proceso Para conocer si un menor debe pertenecer al programa. •    Registro. En esta etapa solo es necesario que la familia o el maestro tengan una preocupación. •    Evaluación. El DE hace una serie de pruebas al estudiante. •    Resultado. Se determina si cumple con los requisitos. Debe ocurrir tras 60 días de la evaluación. •    Ubicación. Se decide dónde el alumno puede recibir servicios.

En Puerto Rico hay unos 160,000 alumnos que pertenecen al programa de educación especial representado poco más del 30 % de la población estudiantil del país. Lo que levanta la interrogante de quiénes son elegibles para este servicio.

Pues, según establece la Ley Federal Idea, para recibir las ayudas y la protección del programa, la discapacidad debe afectar el rendimiento académico. Entre las categorías establecidas por el Gobierno federal están autismo, discapacidad específica del aprendizaje, discapacidad intelectual (antes conocida como retraso mental), discapacidades múltiples, impedimento auditivo, impedimento ortopédico, impedimento visual (incluyendo ceguera), lesión cerebral traumática, otro impedimento de la salud, impedimento del habla o lenguaje, sordera, sordo-ciego o trastorno emocional.

Pero la autora del libro Un monstruo llamado DE, Tamara López, opinó que a nivel local hay estudiantes que no son evaluados de la manera correcta y son registrados bajo el programa sin necesidad. “Se registran a todos los estudiantes cuando a veces no hay la necesidad de hacerlo. Muchas veces con un simple ajuste en la escuela el alumno puede continuar bajo la corriente regular. Ya estando bajo el programa, lo cobijan todas las leyes sin importar el nivel de su discapacidad”, dijo López, quien es madre de una niña especial.

De acuerdo con López, para determinar si un estudiante necesita los servicios, el Departamento de Educación realiza una serie de evaluaciones físicas, ocupacionales y cognoscitivas.

Sin embargo, López subrayó que el problema del sistema no es por la matrícula, sino por el manejo de este y la burocracia que lo arropa. “No pensemos que el problema del programa radica en la cantidad de estudiantes. Recordemos que esto es un problema de años que va más allá de los niños”, enfatizó la joven madre poniendo como ejemplo el pleito de clase entre los estudiantes de educación especial y el Departamento de Educación entablado en 1980 y que aún no se ha resuelto.

Esta precisó que las condiciones que predominan en el programa son el autismo y los problemas de aprendizaje.