Denuncian que gobierno instaló “censor cultural” en CBA
El dramaturgo Roberto Ramos Perea denunció hoy que el gobierno instaló un “censor cultural” en el Centro de Bellas Artes de Santurce.
El dramaturgo Roberto Ramos Perea denunció hoy que el gobierno instaló un “censor cultural” en el Centro de Bellas Artes de Santurce.
Según Ramos Perea, el “censor unilateral y autocrático decidirá sobre la calidad de las obras teatrales en los teatros del Estado”.
La información, de acuerdo con el dramaturgo, se puede conocer a través de la entrevista que realiza la Fundación Nacional para la Cultura Popular al gerente general del Centro de Bellas Artes, Ricardo Cobián, quien “acaba de disparar a sangre fría su proclama de censor oficial de ese centro, en abierta declaración de guerra a nuestra Carta de Derechos y nuestra Constitución”.
En la entrevista, Cobián señala que “estamos procurando ser más selectivos pero confrontamos problemas económicos que nos obligan a aceptar espectáculos que realmente no quisiera presentar”.
“Queda manifiesta la apropiación de una tarea que le corresponde a la Junta del CBA ejercer. Si el señor Cobián es la última palabra en lo que se monta o no se monta en los teatros del CBA se institucionaliza la censura”, afirmó Ramos Perea
Agrega que “decisiones artísticas en manos de una sola persona someten a toda la producción teatral nacional que quiera hacer uso de las facilidades del estado al capricho y gusto de ella”.
El escritor consigna que “la junta, en la que han sido por tradición muy rígidos, como la seriedad del productor, su trayectoria, la trayectoria del dramaturgo, la seriedad del trabajo y sus aportaciones a la cultura, y que tanto las Juntas anteriores desde 1981, han ejercido con mayor o menor acertividad. Pero son decisiones de respeto por lo que permanece como muestra de nuestra cultura, como industria que da empleos y mantiene economía”.
Cobián dice del teatro puertorriqueño que le molesta en estos momentos las comedias livianas “y digo esto con pena, porque lamentablemente es un público que se ha formado o deformado con ellas. Un público que se ha acostumbrado al chiste vulgar que provoca la risotada inmediata, que se basa en la mala palabra, en la broma escatológica. A mi me parecen de una frivolidad y banalidad insoportable”.
Para Ramos Perea, “así ya sabemos que el criterio de otorgación de fechas en el CBA es lo que él puede soportar. E implica que el público teatral que llena las salas de alguna comedia liviana”es un público imbécil que necesita que él lo forme por el camino de los que es la cultura europea”.
Además, señala en un escrito que el gerente general “utiliza la palabra calidad, sin definirla, una veintena de veces, (como si el fuera él único capaz de juzgarla) y nos preguntamos: ¿fue nombrado este ‘intelectual de café’, enemigo de lo puertorriqueño, burgués de la cultura, barata imitación de diletante europeo, para censurar lo que se presenta en el CBA? ¿Para enseñarnos lo que es ‘verdadera cultura’ como siempre nos apuñala cuanto extranjero arrogante recibimos en estas playas?”.
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