¡Comenzó el mundial!
Punto de vista Así se vio desde Latorre • Tras el Brasil-Chile, me encontré al exseleccionado argentino Diego Latorre en el Mineirao. El ahora comentarista de…
Por Pablo Cavada/ Metro en Brasil
Punto de vista Así se vio desde Latorre • Tras el Brasil-Chile, me encontré al exseleccionado argentino Diego Latorre en el Mineirao. El ahora comentarista de la cadena Fox Sports fue lapidario con la Verdeamarela: “Muy mal, individualmente, colectivamente, mal. Bajo. Creo que el mejor ante Chile fue Hulk. Por ahí alcanza para ganar. Para jugar bien le falta mucho. Son dos cosas diferentes. A veces se unen, otras no”, me comentó Gambetita antes de hacer honor a su apodo.
Después de una primera ronda de guante blanco, al fin comenzó el Mundial de verdad. El sábado, los brasileños abuchearon lo que tanto habían aplaudido: el canto de los himnos nacionales por parte de los latinoamericanos. El hecho fue repudiado en las redes sociales por los locales que no estaban en el estadio. Pero ¿habrían hecho lo mismo?
A pesar de ser chileno, lo que sucedió ante mis ojos en el estadio Mineirao para mí no fue sorpresa. Los brasileños tenían que hacer sentir su localía, lo mismo que pasó en los lanzamientos penales ante cada tiro de los rojos. Sin duda, con poco fútbol en la cancha fue relevante ese ambiente en el resultado final.
La verdad es que lo que pasó en el Mineirao no es anormal. Con los expendios de cerveza funcionando desde las nueve de la mañana a metros del estadio y los torcedores alcoholizándose durante tres horas o más, lo que pasara dentro iba a ser esperable. Sin pensar en que el resultado hubiera sido diferente.
Los locales ahora quieren cambiar su imagen en el duelo ante la asombrosa selección de Colombia en Fortaleza, donde llegan después de disputar 120 minutos ante Chile y vencer por penales. La última vez que les sucedió eso en Copas del Mundo fue en Francia 1998. Luego de dejar en el camino a Holanda desde los 12 pasos, la Verdeamarela sucumbió por 0-3 ante los locales, que habían vencido en los 90 a Croacia. Aunque no es igual, el panorama no deja de ser parecido. Veremos si el fútbol y el buen momento de James y compañía doblegan a la experiencia y localía del Scratch.
La otra cara
Ayer vi el juego de México-Holanda en una pequeña taquería de la capital brasileña junto con una pareja con camisetas verdes. Él, mexicano; ella, brasileña. Dos mesas más adelante había otra pareja con camisetas holandesas. Terminado el juego, los naranjas se pararon y se acercaron a felicitar a los perdedores.
Párrafo aparte a las cebras, como llaman los brasilenos a los equipos que consiguen resultados sorpresivos. Costa Rica sigue tomando impulso rumbo a la hazaña y ahora viene Holanda en el Maracaná. Calor y un equipo que se juega la vida al frente es una combinación que incomoda a los europeos. Y aunque los griegos perdieron solo por penales, no tenían mucha fe. El contrato de su entrenador termina este 30 de junio, y el seleccionado Sokratis Papastathopoulos, autor del gol que obligó al alargue, tiene su boda prevista para el 5 de julio.


