Universitarios también madrugan

Metro. La sangre joven predomina en la imprenta a la hora de alistar el periódico para llevarlo a la calle.

Por Sarah Vázquez @SarahFVazquez

24 jun 2014, 12:00 am 2 min de lectura

A eso de las 11:30 p.m., cuando muchos ya duermen, inicia el proceso para crear el periódico que informará a cientos de puertorriqueños al día siguiente y para que esto sea posible varias personas trabajan arduamente en el silencio de la noche.

Entre ellos está José Navarro que es quien opera la prensa para que todo marche en completo orden y así el diario llegue a su destino a la hora correcta. Este relató- mientras no quitaba ni un minuto la vista de los monitores del  equipo- que para él lo más complicado de trabajar de madrugada “dejar a la familia”.

Ya impreso el periódico pasa a mano de los insertadores quienes los acomodan y ubican la publicidad, si es que tiene, y los preparan para que los carreros los lleven a las rutas. Curiosamente, en este grupo hay familias completas laborando y jóvenes universitarios como es el caso de Dayana González, de 19 años, quien estudia Contabilidad en la Universidad del Sagrado Corazón, trabaja como cajera los fines de semana y en las noches llega a la imprenta. Esta dijo que “al principio la madrugadas eran difíciles, la espalda y lo pies dolían… Pero ya no lo siento”. Dayana precisó con esperanza que está segura que todo su esfuerzo en un futuro será recompensado.  

También está Alejandro Guzmán, quien a sus 20 años trabaja en la mañana en un almacén, estudia en las tardes Mecánica de Aviación y cuando muchos creen llegó su hora de descanso este inicia labores en su segundo empleo el cual ejecuta con un gran animo. “A mí no me pesa, se me hace cómodo”, comentó el joven mientras seguía trasladando el periódico hacia la paleta.

Por su parte, Katia Oquendo quien estudia Justicia Criminal detalló que se le hace mucho más cómodo trabajar en las madrugadas para así poder dedicarle tiempo a su estudios durante el día.