Costa Rica, el apadrinado de Brasil

Siempre en un Mundial hay un equipo que genera la simpatía local, ya sea por su pocas chances, escasa historia o porque simplemente enfrenta a Uruguay, la…

Por Pablo Cavada/ Metro en Brasil

16 jun 2014, 12:00 am 1 min de lectura

Siempre en un Mundial hay un equipo que genera la simpatía local, ya sea por su pocas chances, escasa historia o porque simplemente enfrenta a Uruguay, la selección odiada por los locales.

Así, como lo fue el debutante equipo comandado por Gabelo Conejo en Italia 1990, el equipo “tico” recibió en Fortaleza el aliento del público local, que empujó a los centroamericanos a pesar de la temprana desventaja y celebró cada gol y la entrega de una escuadra aguerrida y ordenada que supo desarticular la “garra charrua”  y controló la ventaja como el más experimentado.

Los brasileños aplaudían cada ataque y festejaron la expulsión de Pereira al final del compromiso. Claro, los verdugos de la verdeamarela en la final de 1950 no son bienvenidos en Brasil y como dijo el torcedor Antonio Julien tras aplaudir el pitazo final, la mayoría de los brasileños esperan que Uruguay se vaya “lo más rápido posible”.

Para Costa Rica, en cambio espera “pura vida” en este Mundial, y se va con la ilusión de repetir los octavos de final logrados en El ’90 por Conejo y compañía.