Se crece Puerto Rico como destino para bodas

Lucrativo negocio. Las bodas de destino no solo dejan millones en la economía local, sino que aumentan el tiempo de estadía de los turistas.

Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina

30 may 2014, 12:00 am 3 min de lectura
Se crece Puerto Rico como destino para bodas

“Las bodas de destino son un nicho muy importante para Puerto Rico, ya que tienen un impacto económico de entre $40 y $45 millones al año”- Ingrid Rivera, directora ejecutiva de la Compañía de Turismo, asegura que la Isla es un gran destino para bodas, ya que “llegas de forma fácil y económica, contrario a otros destinos del Caribe”.

La cifra 842 es la cantidad de bodas de destino que se realizaron en Puerto Rico, según datos del Registro Demográfico.

¿Quién no fantasea con una boda de ensueño en una playa solitaria? ¿O quizá con un campo de fondo? ¿O en un edificio colonial?

Estos son solo algunos de los lugares que están atrayendo a miles de parejas de todo el mundo, especialmente de Estados Unidos, a realizar sus matrimonios en Puerto Rico, donde el año pasado se registraron 842 bodas de destino.

“Vine a Vieques a trabajar y me enamoré de la isla. Cuando era tiempo de que mi novio y yo nos casáramos, quise casarme en Vieques, pero no encontré ninguna wedding planner”, relató a Metro la planificadora de bodas Sandy Malone, dueña de la empresa Weddings in Vieques, sobre cómo determinó iniciar su negocio. “Cada año el negocio de bodas de destino está creciendo en Puerto Rico. En siete años (con la empresa) hemos hecho más de 5,000 bodas. La playa Sun Bay es la más popular”, indicó la también protagonista del reality show Wedding Island, de TLC. 

Y es que, según Malone, este negocio de las bodas de destino no solo es gratificante, ya que las parejas quedan sumamente complacidas, sino que da vida a la Isla Nena, ya que mueve la economía en los restaurantes, hoteles, taxis y aerolíneas que les dan servicio a los invitados de la celebración, que en promedio son 50.

“Con las bodas de destino se duplica el tiempo de estadía”, reconoció la directora ejecutiva de la Compañía de Turismo, Ingrid Rivera. Aunque el tiempo de estadía promedio en la Isla suele ser entre tres y cuatro días, con las bodas de destino los protagonistas prefieren llegar dos días antes, y se quedan en promedio cinco o seis días. “Usan todo el talento local”, agregó Rivera, tras señalar que el año pasado se estimó el impacto económico de estas celebraciones entre $40 y $45 millones.

Mientras, la planificadora de bodas Sarah Rosario, presidenta de All Events, indicó que está creciendo el auge de seleccionar villas privadas en lugar de hoteles para realizar bodas, ya que son “más baratas” y las parejas pueden adquirir la comida y el alcohol donde prefieran. “Muchos estadounidenses vienen buscando algo económico y todavía Puerto Rico se los puede ofrecer. Vienen con un presupuesto de entre $10 mil y $20 mil con entre 50 y 100 personas y lo que más les gusta es celebrar en las playas”, reconoció Rosario, que planifica bodas en el área de Rincón. Sin embargo, Rosario criticó el impuesto de $500 que desde hace dos años está cobrando el Departamento de Recursos Naturales para usar las playas, ya que limita los ofrecimientos.

La directora del Registro Demográfico, Nancy Vega, explicó que en este tipo de casamiento, “si (las parejas) no viven en Puerto Rico, tienen que traer una declaración evidenciando que cumplen con los requisitos en su estado (o país de origen)”. En la página meetpuertorico.com, el Gobierno incluyó la serie de documentos a presentar en el Registro Demográfico para validar su matrimonio en la Isla.