Opinión: Las niñas de Nigeria

Muchos de ustedes han estado al tanto de la noticia acerca de las casi trescientas niñas nigerianas secuestradas hace unos tres meses por extremistas…

Por Lily García

27 may 2014, 12:00 am 2 min de lectura

Muchos de ustedes han estado al tanto de la noticia acerca de las casi trescientas niñas nigerianas secuestradas hace unos tres meses por extremistas musulmanes con vínculos con Al-Qaeda.  Los terroristas llegaron hasta la escuelita donde estudiaban las niñas y, armados hasta los dientes, se las llevaron de ahí a un lugar desconocido. Muy pocas lograron esconderse y salvarse.

El grupo está amenazando con venderlas a traficantes de esclavos sexuales o a hombres buscando esposas si el Gobierno no libera a algunos de sus compañeros que han sido encarcelados.  La única foto y video de las niñas fue publicado hace varias semanas y las muestra en buen estado, pero no se sabe ni cuándo ni dónde fueron tomadas estas imágenes ni dónde se encuentran en estos momentos.

La campaña “Bring back our girls” o “Devuelvan a nuestras niñas” se ha tornado viral.  A través de las redes sociales millones de personas alrededor de todo el mundo han repudiado este acto.  La semana pasada, durante la ceremonia de los Premios Billboard en Los Ángeles,  muchos grandes artistas se pasearon por la alfombra roja con letreros blancos que leían “Devuelvan a nuestras niñas”.  Y llegué a escuchar a personas decir que no entienden por qué tiene que importarles a ellos o por qué tienen que hacer un show acerca de una situación que en nada les afecta.

Hoy quería recordarles a todos aquellos que piensan que esto no es asunto nuestro por qué las niñas de Nigeria son importantes. Son importantes porque millones de niñas alrededor del mundo carecen de educación porque se les prohíbe ir a la escuela.  Y muchas miles más, como estas que fueron secuestradas, van a la escuela arriesgando sus vidas y su libertad.  Si queremos ayudar a cambiar el mundo y las condiciones de extrema pobreza económica y social, nos tiene que importar el hecho de que tantas mujeres carezcan de educación.

Es importante que nos importe porque hoy las redes sociales han hecho este planeta más pequeño, y nuestra voz se puede escuchar en segundos al otro lado del mundo.  A través de Facebook y Twitter se han derrocado gobiernos y derrumbado murallas.  Y es importante que nos importe porque nos gustaría que a otros les importara si fueran nuestras hijas.  Cada vez que veo los videos o fotos de las madres de estas niñas agarradas unas de las otras y de su esperanza se me rompe el corazón.

Muchas veces me he preguntado si las redes sociales hubieran existido en el tiempo de Hitler, ¿habríamos podido detener la masacre de más de 8 millones de personas a manos de los nazis?  Quisiera pensar que sí.  Pero solo si nos hubiera importado.