Opinión: La farándula del país se puso “touchy”

La changuería de la farándula se salió de las redes sociales y llegó a los periódicos y la televisión. El “bullying” ha sido el tema principal de esta semana…

Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa

24 may 2014, 12:00 am 4 min de lectura

La changuería de la farándula se salió de las redes sociales y llegó a los periódicos y la televisión. El “bullying” ha sido el tema principal de esta semana. Ahora todos están heridos. Todos sufren. Están “touchy”.

Para beneficio de aquellos que tienen una vida mejor que la mía y pasan más horas corriendo por los verdes campos del país y menos horas frente a una computadora, les voy a dar el trasfondo de lo sucedido esta semana:

Susan Soltero siempre ha sido victima de “bullying”, cosa que viene como respuesta a, no sé, una persona que, por ejemplo, en medio de reportajes rueda por El Morro. Esta semana, uno de los dioses de la sátira de Twitter, @MannyNewsPR, escribió: “Encuentran gusano de 25 pies de largo habitando dentro del cuerpo de Susan Soltero”. Susan se defendió.

Pero entonces, Dagmar decidió salvar el día escribiendo: “¡Qué falta de respeto! ¿Esto no es ‘bullying’?”. Dicha reacción causó que la eterna compañera del Pollito Yito fuera víctima de “bullying”.

Sandra Zaiter y Raymond Arrieta salieron en defensa de Dagmarita, y fue en ese momento cuando sentí que llevaron la situación a un nivel que ya roza en lo ridículo.

Primero, el “bullying” a las figuras públicas siempre ha existido. Esto no es cosa de ahora porque tenemos redes sociales. La televisión de nuestro país vive de parodias. Y si no me creen, pregúntenle a Sunshine que lleva todos los años de la televisión puertorriqueña haciendo programas en los que se burlan de otras personas.

Asimismo, y ya que vamos a llamar la sátira y el acoso por el mismo nombre, entrarían en la lista de “bullying” las caricaturas de políticos que salen en los periódicos. ¿O no? Por Dios… Es evidente que somos una sociedad que vive de burlarse de los demás y, lamentablemente, las figuras públicas están extremadamente expuestas.

Entonces, antes de cantarse ofendido es importante recordar que aquí todo el mundo ha tirado su fango. Susan fue la primera que esbarató a Viviana Ortiz cuando empezó a trabajar en Univisión. Nuestra gurú del tiempo dijo, en uno de los principales programas radiales del país, que esa gran reina boricua tenía problemitas a la hora de redactar, pues escribió “ondas tropicales con h”. ¿Eso no es bullying? Ella no tenía porqué decir eso.

Por otro lado está Dagmar… Aunque su felicidad me agobia, a mí ella hasta me cae bien. Es de las pocas personas de la farándula que se ha ganado el respeto del público. Nadie se mete con esa rubia natural. Pero, las redes sociales tienen sus reglas: si están molestando a alguien y tú te metes a defenderlo, pues, también te llevas tu aguacero.

Sin embargo, la verdad es que el que le tiró a Dagmar por Twitter se le fue la mano. Usted no sirve y no puede decir que a alguien le dio cáncer por la ley del karma. Por gente como tú, dicen que todos en las redes estamos al garete.

Luego sale Sandra Zaiter… mis niños, hay que tener una mente bien sana o bien venenosa para pensar que es una buena idea poner a titi Sandra a dar su opinión sobre el “bullying”.

Aquí hay dos opciones, puedo pensar que el que llamó a la animadora de las Telecómicas para que opinara, no tiene Twitter y no sabe la creatividad a la que se puede llegar para decir barbaridades de una persona. O, es tan malvado que lo hizo con toda la intención de que la gente volviera a hacer los chistes de vegetales (chistes que ella misma recordó en la entrevista, yo ni me acordaba).

Finalmente, encontré muy hipócrita que Raymond Arrieta saliera en defensa de Dagmar. Los he visto en persona y me consta que se adoran y que, como pana, él la iba defender. Sin embargo, sus argumentos son inválidos cuando él tenía un programa dedicado a parodiar gente. ¿Eso no es “bullying”? ¿Eso sí es sátira? ¿Cómo sabemos que personajes como Walter Mercado, Juan Lorenzo Martínez y Pedro Rosselló no se ofendieron con sus parodias?

Es más, Raymond es parte del “bullying” del país cada vez que el personaje de Plinia buscar errores en los periódicos, los señala y dice el nombre del periodista. Eso es una vergüenza pública.

Yo no estoy diciendo que estoy a favor del “bullying” (aunque sí me entretengo en Twitter) —y quiero dejar bien claro que NO estoy hablando del acoso en las escuelas, me refiero estrictamente al de los medios de comunicación—. Estoy diciendo que están mirando las cosas del ángulo que les da la gana. No tiene sentido decir “no quiero que me critiquen” cuando tú has destruido a alguien públicamente. No puedes llevar en los medios la misma cantidad de años que tiene la imagen a color y no conocer la diferencia entre sátira y “bullying”. Es completamente contradictorio ir a un programa de chisme a criticar el “bullying” cuando en esos mismos programas despellejan a la gente.