De mano en mano el arma del asesinato
Interrogatorio. Tres testigos coincidieron en que la pistola que se usó en el crimen de Carmen Paredes solo tenía una bala y unos golpes en la parte de atrás.
Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa
En el noveno día de juicio que se sigue contra el corredor de seguros Pablo Casellas por el asesinato de su esposa, Carmen Paredes, el testigo número 25, Luis Alberto Guzmán, dijo haber visto cuando una mano blanca lanzaba algo desde un Mercedes Benz color gris.
“Tiró algo que rebotó y quedó sobre la acera”, dijo. Cuando se acercó al área, se dio cuenta que se trataba de un arma de fuego.
Guzmán, quien es paciente de metadona, intentó vender el arma en el punto. Quería $1,000, pero dijo que Joselito Rivera, alias “Chely”, le dio $100 “y algo de marihuana”.
El testigo dijo que ya en su casa vio en las noticias que hablaban del asesinato de Carmen Paredes. “Vi que habían matado a una señora más arriba de casa” y añadió que en la imagen vio el mismo Mercedes Benz gris que vio en la calle.
Guzmán fue entrevistado cuatro veces por la Policía, pero ayer no tuvo ningún problema en admitir que las primera tres veces mintió porque tenía miedo que le hicieran algo en la calle por chota. Luego, dijo que decidió decir la verdad porque “quería que se hiciera justicia”.
Ante las interrogantes de Harry Padilla sobre cuán a menudo miente y sobre su abuso de drogas, el testigo se vio molesto, pero nunca intimidado.
Ya en horas de la tarde los próximos testigos fueron Chely y Luis Yamil Morales (El Gordo). Estos, al igual que Guzmán, coincidieron en que la pistola encontrada solo tenía una bala y que tenía unos golpes en la parte de atrás. Chely dijo que él no le compró la pistola a Guzmán. Él hizo la transacción con El Gordo y le hizo dos pagos a Guzmán: uno de $600 y otro de $100. Sin embargo, durante su testimonio las cifras que decía variaban.
Por su parte, El Gordo aseguró que el 14 de julio de 2012 él y José Ferrer (su amigo) fueron a los Filtros para ver unos four tracks. Allí Rivera aprovechó para enseñarles el arma.
Morales, quien se quedó con la pistola luego de haber hecho un pago de $600, decidió entregar el arma a la Policía a cambio de inmunidad. El juicio continúa hoy.
La cita “Lo único que había en la acera era la pistola. No me pueden decir que no la tiró porque allí no había ni una lata” – Luis Alberto Guzmán, testigo en caso Casellas, habla del arma de fuego lanzada desde un vehículo igual al de Pablo Casellas.


