Triste Navidad para las reclusas de Vega Alta

Justicia. Las presas de la cárcel de mujeres de Vega Alta tienen encerradas muchas historias con un mismo final: salir para abrazar a sus seres amados

Por Juan Carlos Melo @melodicespr

2 ene 2014, 11:00 pm 4 min de lectura

“Surgió una situación con unos permisos que se lograron fraudulentamente para llevar a cabo unos proyectos. Esos permisos se pagaron a unas personas de forma indebida y por eso estoy aquí”- Carmen Colón cuenta las razones que la llevaron a prisión, que involucran a una destacada figura de la pasada administración.

De la felicidad que emana de la época navideña, a las cientos de reclusas de la cárcel de mujeres de Vega Alta solo les llegó el sonido del alboroto que se vivió en las calles cercanas.

Para ellas, el día de Navidad y de despedida de año significó muy poco: fue simplemente un día más pues sus quehaceres dentro de la prisión no variaron.

Más bien el 25 y 31 de diciembre del pasado año fueron fechas dolorosas, porque, mientras el resto de la población lo pasó en familia, ellas se mantuvieron privadas del abrazo de sus seres queridos.

“Si les preguntas a otras confinadas, te dirán que la única alegría que tenemos por el año nuevo es que comienza el 2014 y muchas de ellas se van en esa fecha”, dijo a Metro Carmen Colón, una fémina de 45 años con cuatro hijos, que espera salir de prisión en verano de este año con una reveladora historia que, asegura, estremecerá a la política local.

“La Navidad aquí fue otro día más. No lo vemos como un día especial. Es un día que vivimos y nos acordamos que afuera nuestros hijos sí tienen su regalo de Navidad. Aquí dentro, no. Aquí el tiempo se detuvo cuando entramos y, a veces escuchamos el alboroto y la algarabía afuera, pero no pensamos en eso. Por lo menos estaba loca porque se acabaran las navidades, porque estamos separados de la gente que amamos y pues nuestros hijos saben que mamá está pero no está con ellos ese día”, dijo Colón, quien lamentó no poder abrir los regalos con sus hijos, especialmente, con el menor, de seis años.

“Vienen casi todas las semanas a verme y, antes de Navidad, el primero (de los varones) me dijo que estuviera con ellos. Al chiquito le pregunté que le había pedido a Santa Claus y me dijo lo mismo”, narró entristecida por no poder estar con su pequeño en momentos tan importantes para cualquier padre como llevarlo a su primer día de escuela.

Colón contó que está en prisión por cometer un delito de cuello blanco, sobre el que dijo que fue coaccionada por una prominente figura política de la pasada administración, cuyo nombre ni se mencionó mientras ella era juzgada.

Dijo que, en el 2011, cuando se desempeñaba como diseñadora de una renombrada firma de construcción, fue declarada culpable de apropiación ilegal y de pagar unos sobornos que le permitirían a la empresa en la cual laboraba lograr unos permisos para el desarrollo de unos proyectos.

El relato de Colón fue parco. Dijo que, por el momento, no podía explicar en detalle el delito que la llevó tras las rejas pero que cuando salga de prisión lo hará. “Quiero hablar, quiero reivindicarme, quiero que la gente conozca qué pasó realmente”, aseguró.

Colón es la única persona que está en prisión por tales delitos ya que, según explicó, “en el caso se llegaron a unos acuerdos con fiscalía para que no trascendiera nada de lo que había pasado”, dijo.

¿Te autoimplicaste para salvar a otros?, preguntó este diario

“Puede ser. Llegó el momento en que mi abogado me dijo que era pelear contra un gigante y no estábamos preparados para eso. Yo llevaba nueve meses sumariada y mi caso no se terminaba de ver y esos nueve meses que llevaba aquí, sin bonificar y sin nada, de verdad que eran de los momentos más difíciles. Y yo preferí terminar con eso”, dijo Colón, a la vez que añadió que la fiscalía le impuso una fianza de un millón ochocientos mil dólares que no pudo prestar.

Admitió que el que era su jefe en el momento de los hechos está en la libre comunidad, que es una persona muy conocida y que no le guarda rencor a pesar de que constantemente lo observa en televisión hablando de honestidad y corrección.

Actualmente Colón es la vicepresidente de la primera cooperativa de confinadas. Dice que cuando salga no retomará su antigua carrera sino que buscará la forma de establecer su propio negocio.

  1. La cifra

377– Cantidad de confinadas —hasta ayer— en la Escuela Industrial para Mujeres de Vega Alta, cuya capacidad es de 471 féminas. En la Isla solo hay dos centros de detención para mujeres. El segundo es el Hogar Intermedio para Mujeres en San Juan, con 28 reclusas actualmente.