Ben Stiller: La vida es temporera
Uno de los comediantes más taquilleros de Hollywood retoma la silla de director revalidando su calidad detrás de las cámaras y su talento para llevar historias…
Por Félix Caraballo
Uno de los comediantes más taquilleros de Hollywood retoma la silla de director revalidando su calidad detrás de las cámaras y su talento para llevar historias y personajes que conectan genuinamente con el público, desafiando los códigos de personajes comunes y corrientes y colocándolos en situaciones complejas, como es el caso de la nueva propuesta de 20th Century FOX, The Secret Life of Walter Mitty. Sobre sus influencias y desafíos de llevar de nuevo esta historia a la pantalla grande, el director de cintas como Zoolander, Reality Bites y Tropic Thunder conversó con Metro Puerto Rico sobre esta propuesta que dará mucho de qué hablar y que se estrena el 25 de diciembre.
¿Qué te atrajo a este filme al punto que quisiste dirigirla y actuar en ella?
—Para mí, es una conexión visceral cuando lees algo. El guion es maravilloso y, como actor, pensé que era un gran papel. La idea de que este tipo tiene mucho potencial y vive en su cabeza. Él tiene una imaginación increíble, pero no puede traducir esto a la realidad. Eso es algo con lo que me puedo relacionar en cierto nivel, siempre queriendo ser una versión diferente de mí mismo o nunca expresándome en la forma que siento que debería. Como director, vi las posibilidades. A nivel cinematográfico, tiene un componente visual que quería explorar porque sentí que lo que vi en el guion era una forma de contar esta historia visualmente y la combinación de eso y de este rol hizo que realmente me interesara.
Esta historia presenta el mensaje eterno de vivir la vida al máximo. ¿Por qué sientes que es importante nuevamente traer este mensaje a la pantalla grande?
—Para mí, es una lección que continuamente intento reaprender todo el tiempo. Te sumerges en los retos del día a día de la vida y a veces olvidamos que es muy temporero y que todos estamos aquí por poco tiempo y de que se trata todo (estás en en la monotonía). En un cierto punto, para mí, quizás es llegar a la edad a la que he llegado o por tener una familia, o ver a las amistades, ponerse más viejo o perder personas que amas. Entonces, quieres apreciarlo y estar en el momento ahora mismo. Siento que es un mensaje que vale la pena compartir.
Este filme te fue ofrecido ocho o nueve años atrás. ¿Qué pasó en ese entonces y por qué decides hacerlo ahora?
—El guion era diferente. No era tan ambicioso como lo que Steve Conrad está haciendo. Se relacionaba más con la comedia musical original que Danny Kaye hizo en el 1947; esa es una película clásica y no sentía que lo podía hacer mejor. Cuando Steve creó el guion, se alejaba un poco del original y contaba una historia diferente, pero aún se quedaba fiel a la historia original. El tono y el personaje de la original es melancólico y celebra la nobleza de un tipo común.
El tono del filme me recuerda a las películas de Wes Anderson o Noah Baumbach. ¿Usaste sus películas como inspiración o referencia para esta?
—Amo a esos hombres. Wes es un genio. Existe un tono que pienso que todas esas producciones comparten —filmes viejos y el guion también—. Y la idea de que una película no tiene que caer en un solo género. Pero sí, existen algunos filmes que amo, como Local Hero de los 80, una película brillante de Bill Forsyth, que me afectó cuando la vi. Y previo, las producciones de Hal Ashby en los 70 y hasta las de Jacques Tati en los 60. Había muchas películas que veíamos y ahora digo: “OK, esos eran filmes que amo. Necesito dejar todo eso e ir y hacer mi propia película”. Una de las cosas que atrajo mi atención fue que el filme tiene acción, romance y comedia, pero también elementos artísticos.
¿Cómo piensas que los fanáticos del comediante Ben Stiller reaccionarán a este filme?
—Honestamente, no pienso en eso cuando estoy creando el largometraje. Intento hacer una película que es lo que debería ser. Confié en que había suficiente humor en el filme y que me podía relacionar con el personaje debido a que puedo conectar con él. Lo interesante era no tener que juzgar la película por cuantas risas está generando todo el tiempo, que es algo que he hecho anteriormente en las otras películas que he dirigido debido a que casi todas, excepto Reality Bites, han sido comedias. Era bueno no tener eso como criterio para juzgar esta película. Y confié que la gente quería ver una película buena y una con la cual podrían conectarse emocionalmente, y esa era la esperanza con esta.


