Crónica: Cruce de versiones en caso Casellas

En el segundo día de juicio contra Pablo Casellas sus hijas no lo acompañaban, pero la madre y el hermano de Carmen Paredes sí se encontraban en la audiencia.

Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa

11 dic 2013, 11:00 pm 3 min de lectura

En el segundo día de juicio contra Pablo Casellas sus hijas no lo acompañaban, pero la madre y el hermano de Carmen Paredes sí se encontraban en la audiencia.

En la mañana, y ante un jurado de 15 personas, testificaron el médico Luis Echenique, él y el abogado Andrés Nevárez, ambos dijeron haber ayudado a Pablo Casellas luego de su alegado carjacking.

Echenique explicó que, en efecto, mientras corría bicicleta vio a un “individuo sudado, sucio, emocionalmente afectado”. Describió la situación como una “fuera de lo normal”, al tiempo que dijo haber sido quien llamó al padre del acusado, Salvador Casellas, para informarle lo sucedido.

Por su parte, el abogado Andrés Nevárez, quien también corría bicicleta con el testigo anterior, dijo que, cuando vio a Casellas, este “relató que lo habían emboscado tres hombres a tiro limpio, que la guagua estaba llena de tiros”. “(Casellas) decía que, si hubiese tenido su arma con él, se habría podido defender”, añadió el testigo.

Ya en horas de la tarde se presentaron los agentes Rodolfo González y Ricardo Costales, quienes hablaron de su aportación a la investigación el día del carjacking.  González puso sobre la mesa un testimonio lleno de pequeños detalles. Esto causó un intenso interrogatorio de parte del abogado de Casellas, Harry Padilla, y un sinnúmero de objeciones de parte de la fiscalía. El agente González explicó que “el vehículo fue encontrado en un pastizal. Tenía los casquillos de bala en la parte de atrás y ahí mismo los cristales rotos”. “Él (Casellas) me indicó que había tres individuos trigueños con acento dominicano, que había escuchado tiros y que se paró frente al portón del polígono”.  González también dijo que Casellas aseguró que “un individuo trigueño le indicó: ‘Muévete para el lado’; le hizo varios disparos y lo hiere”. Casellas le dijo que rompió el cristal para salir corriendo.

Finalmente,  el testigo, quien describió la apariencia de Pablo como una “normal”, afirmó que el acusado se molestó cuando él le siguió haciendo preguntas. González también aseguró haber cuestionado el hecho de que Casellas salió por el cristal del carro sin haberse hecho ni un guayazo. La foto del cristal fue mostrada en sala. El hoyo en el cristal es uno muy pequeño.

Por su parte, Costales describió las versión de Casellas como una contradictoria. Según el agente, la versión de Casellas fue que hubo cuatro detonaciones que impactaron el vehículo, así que salió corriendo. Luego, de la maleza “salió un joven de tez oscura y cubriéndose el rostro con una media color negra”. Según lo dicho en sala, Casellas explicó al agente que el joven lo apuntó con un arma y le pidió que le entregara todo lo que tuviera, por lo que Casellas le contestó: “Cógelo todo, coge la guagua, pero no me hagas daño” y dice que luego le disparó.

Según el agente, Casellas dijo que el atacante lo mandó a moverse para el asiento del pasajero. “Ahí me creó una controversia”, dijo el agente. En la primera versión Casellas dijo haber salido del vehículo.

En la segunda dijo que estaba dentro del carro. Durante la sesión de ayer se le presentaron fotos del polígono de tiro de Toa Baja, de la guagua de Casellas y de los empaques de los encontrados cerca de la guagua. El juicio sigue hoy en la mañana en la sala 706 del Tribunal de Bayamón.