Más alto se puede decir, pero no más claro
Una frase de la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, levantó una enorme polvareda. En conferencia de prensa, aludía a un boicot sufrido en un acto local…
Una frase de la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, levantó una enorme polvareda. En conferencia de prensa, aludía a un boicot sufrido en un acto local propagado a través de Twitter, la edil dijo textualmente: “Tanto Twitter y tanta opinión, oiga, que aquí lo más llamativo para esta alcaldesa es que hay gente que viene a pedir ayudas al ayuntamiento, social, para comer y resulta que tienen una cuenta en Twitter. Que yo sepa eso cuesta dinero”.
¿Quiso decir que el Twitter no es para los pobres? Lo cierto es que luego matizó que lo que sí tiene un costo es el acceso a Internet. Los ataques y las denuncias por sus palabras podrían compararse a los que no hace mucho los internautas realizaron contra la promotora de la ley estatal de ciberbullying, la diputada Carolina Garza. Teófila y Carolina dijeron verdades como puños, pero como siempre hay grupos que tratan de buscar tres pies al gato. Ni es Twitter para ricos ni se quiere coartar la libertad de expresión en Nuevo León.
Por supuesto que si no hay para llevarse un plato a la boca ¿por qué gastar en Internet? Pongamos las cosas sobre una balanza: comer o redes sociales, comer o ver tele de paga, comer o irse de vacaciones, comer o ver Beyoncé y así miles de cosas. Del mismo modo, que no digan que se coarta la libertad de expresión y luego se quejen de que difunden un video de su hijo en la escuela o incluso de algún conocido teniendo relaciones íntimas para luego reírse de él.
Al final cada uno sopesa sus necesidades. Se puede decir más alto pero no más claro


