En Puerto Rico se bebe ron con la tarjeta de la familia

Los fondos están siendo utilizados para otros asuntos

Por Juan Carlos Melo @melodicespr

5 sept 2013, 12:00 am 3 min de lectura

La tarjeta del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) está siendo usada para la compra de mucho más que comida. En días recientes una joven colgó una foto en su Facebook de un trago de mojito que, supuestamente, pagó con el efectivo que le sobra de la tarjeta de la Familia.

La situación, que a muchos no les sorprende según constató Metro, no deja de causar indignación.

“Usar fondos que se suponen sean de uso exclusivo para la compra de alimentos están siendo utilizados para comprar alcohol; qué mal”, comentó un cibernauta al ver la foto de la bebida.

Algunos comercios también participan en la ilegalidad. El administrador de un supermercado de Vega Baja dijo a Metro, bajo condición de anonimato, que hay comerciantes que pasan la tarjeta del PAN para que los clientes puedan comprar detergente, cervezas, cigarrillos, escoba, mapos y pañales desechables.

Las transacciones se dan con mucha frecuencia, “sobre todo en los colmados pequeños donde todo el mundo se conoce”, dijo el administrador.

Este tipo de prácticas son investigadas por la División de Fraude de la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (Adsef), que de enero a agosto de este año ha recibido 95 querellas de aparente uso indebido de la tarjeta de la Familia en comercios.
De enero a diciembre de 2012, solo se refirieron 84 casos.

De acuerdo con la titular de Adsef, Marta Elsa Fernández, la agencia cuenta con un programa denominado Centinela, que evalúa todas las transacciones que se están haciendo en determinados negocios autorizados a recibir la tarjeta del PAN.

No obstante, clientes y comerciantes “aprovechados” se las ingenian para seguir defraudando al sistema.

Uno de los trucos más comunes es escanear un producto por otro. “Si el cliente quiere llevarse un six-pack de Medalla, el cajero le cobra uno o varios productos de comida equivalentes al costo de las cervezas. A veces hasta se las cobran más cara con tal de ganarse unos chavitos extras”, dijo el administrador del supermercado.

Añadió que otra técnica es cambiar por efectivo el dinero destinado a la compra de comida.
Los fondos asignados a la tarjeta del PAN, de la cual son beneficiarios más 1.3 millones de puertorriqueños, están divididos en dos partes: 75 % para la compra exclusiva de alimentos y 25 % en efectivo que el beneficiario puede retirar en cualquier cajero automático.

“Las personas que hacen otro uso de la tarjeta saben que se exponen, si así fueran referidos al programa, a una investigación que pudiera culminar en la reducción de la cantidad del beneficio que reciben o en la devolución del dinero usado incorrectamente”, destacó la administradora de Adsef, quien señaló que hasta agosto 31 de este año la agencia ha recibido un total de 226 querellas contra beneficiarios del PAN.

Dijo que la mayor cantidad de las denuncias relacionadas con el uso indebido de las tarjetas son sobre familias que no informan los ingresos reales ni comunican los cambios en el núcleo familiar.
Afirmó que la mayoría de las querellas provienen de Bayamón, San Juan, Ponce, Caguas, Humacao, Carolina y Arecibo.

Fernández aseguró que todos los esfuerzos de la entidad están dirigidos a que tanto el 75 como el 25 % de los fondos que provee la tarjeta sean para la adquisición de alimentos.

Destacó que la agencia hace un trabajo de supervisión de calidad, al tiempo que admitió que “si tuviéramos mayores recursos, podríamos realizar más visitas a la calle”.