14 personas sin hogar permanecen refugiadas en Ponce
Un total de 15 personas se encuentran refugiadas en la escuela Ernesto Ramos Antonini de Ponce, en espera de que cesen las lluvias que trajo la depresión…
Un total de 15 personas se encuentran refugiadas en la escuela Ernesto Ramos Antonini de Ponce, en espera de que cesen las lluvias que trajo la depresión tropical que nos afectó ayer, informó Dorissel Resto, coordinadora del refugio.
La funcionaria explicó que hay 14 hombres y una mujer, entre ellos un ciudadano que decidió llegar al plantel ante el temor de que un río aledaño a su hogar se saliera de su cauce, el resto son personas sin hogar. La coordinadora también explicó que había otra mujer sin hogar refugiada, pero tuvo que ser llevada al Hospital Dr. Pila, localizado en la Ciudad Señorial por complicaciones de salud.
Resto indicó que todos los refugiados llegaron de manera voluntaria, algunos por su cuenta mientras que otros llamaron al municipio para que los recogiera y los llevaran a la escuela. Asimismo, la empleada municipal sostuvo que han recibido visitas del Departamento de la Familia y de personal del gabinete de la alcaldesa de Ponce, María “Mayita” Meléndez.
“Se les dio desayuno, merienda y almuerzo además de un kit de primera necesidad. Contamos con guardias municipales, enfermeras y con un chofer y una guagua disponible por si hay que buscar a alguien”, precisó.
Se quedan hasta que los boten
Ante la amenaza de cualquier evento de lluvia, muchos puertorriqueños que viven en áreas inundables o propensas a derrumbes temen por su vida y propiedad, por lo que acuden a refugios y tan pronto cesan las lluvias regresan a sus hogares. Sin embargo, el panorama es muy distinto para las personas sin hogar.
Según Dorissel Resto, coordinadora del refugio localizado en la Escuela Ernesto Ramos Antonini, muchos de los deambulantes permanecen por más tiempo en los refugios al no contar con un hogar al cual regresar y ante la posibilidad de adquirir alimentos, un colchón para dormir y medicamentos.
Este es el caso de Alberto Ortíz Díaz, un deambulante ya conocido en el refugio, que aseguró que siempre que hay eventos de lluvia acude al refugio. A preguntas de Metro sobre cuándo encontrará pertinente irse del refugio, Ortiz Díaz declaró que “me quedaré hasta que me boten”.
Por su parte, el refugiado Salvador Ortiz Santiago, quien lleva tres años durmiendo en las calles de Ponce, explicó que por lo general llega a pie al refugio o contacta a un funcionario municipal para que lo lleve. “Yo estoy solo en la calle, esta es la tercera vez que vengo”, detalló el ponceño, quien agregó que pernocta en área de la Plaza del Mercado.


